Traje conmigo
hasta este presente
tan especial y único
—a mi niñez entera—
no escatimé nada de nada.
Porque es sabiduría nata,
sostiene mis inclemencias
mutando mis vendavales
a brisa suave y mansa.
Mi niña sabe como nadie
encontrar el camino certero
conoce los atajos, los desvíos
—para evadir zonas de conflicto—.
Ella es mágica,
no mira al cielo ominoso
—sino al retoño tierno—
que un solitario rosal
está ofrendando.
Sí, traje hasta este presente
a mi infancia toda
—es alma en estado de pureza—
es mirada límpida
corazón rebosante
—instala mil primaveras—
aunque asedien mil inviernos.
Viviana Laura Castagno Fuentes