Insiste la vida,
aunque ensaye
miles de argumentos
para que no duelas
—en perpetuar tu vigencia—.
Insiste la vida,
aunque es mejor
denominar sabiduría,
a un sentimiento insondable
por amor eterno impregnado.
Y el presente
se entumece,
porque los recuerdos
lo han anquilosado
y ante ellos —sabe que pierde—.
Y ante esta disyuntiva diaria,
lo mejor es aceptar
que no te irás jamás
de ese lugar de privilegio,
porque siempre estarás
—aun... no estando—.
Viviana Laura Castagno Fuentes