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lunes, 11 de abril de 2022

SEMPITERNOS REINCIDENTES


Mentiras... 

Vivimos inmersos en ellas

y lejos de cuestionarnos nada

creemos que son portadoras 

de todas las respuestas.


Mentiras... 

El hombre las ha elegido

—son su sosías—

justifican todo, son habilitadoras

de cuanto atajo encuentran

nos alejan de los valores eternos.


Mentiras... 

¡Cuánta precariedad instalan! 

Fingiendo que nos humanizan

y seguimos viviendo con ellas

aun a sabiendas, aun conscientes

de que nos degradan, nos minimizan

—y los animales acaban siendo 

el verdadero y único paradigma—. 


Mentiras... 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

MUTACIONES


Creí —ingenuamente—

que el café de la mañana

o la camelia recién despertada

traerían indefectiblemente tu recuerdo

como por arte de magia.


Pero no,

nada de eso sucedió,

mi café sabe diferente ahora

mi jardín exhibe a otras flores

si hasta el cielo es único

no es nuestro nexo

ni el lugar donde nos mirábamos.


¿Y sabes por qué?

Porque la vida es sabia,

da lecciones la pedagoga

sin que le pidamos siquiera

y me enseñó con contundencia

—que ganó el olvido esta partida—. 


Estoy en otro lugar ahora, 

descubriendo otros aromas 

otros vergeles magníficos 

con otras especies florales, 

y mi alma decidió que en la biblioteca 

con recuerdos tantos 

—quedarás viviendo definitivamente—. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

LO QUE NO SABÍAN...


Se equivocaron, 

intentaron segar sus alas

—tan ávidas, tan ágiles—

para otear nuevos rumbos 

y reiniciar el viaje. 


Lo que no sabían ellos, 

—por ignorancia supina— 

es que cuando eso ocurre

le crecen cientos de pares

que le nacen en el alma.


No existe óbice alguno,

no hay muros, ni océanos

que puedan eclipsar su anhelo, 

se disipan todos los límites, 

cuando ella decide 

despertar el andamiaje 

para volar hasta sus sueños. 


Se equivocaron,

intentaron segar sus alas

pero lo que no sabían

—por tozudez remanida—

que no crecen en su espalda

ellas nacen por miles

desde las profundidades

que hay en su alma magna.


Viviana Laura Castagno Fuentes