¿Sabías que tu muerte desordenó mi vida y ahora la estoy reconstruyendo?
¿Sabías no?
Por eso antes de partir te quitaste la máscara de oxígeno y con voz entrecortada me dijiste: "Es tan natural morirse" y me quedé muda, porque honestamente mamá yo estaba a tu lado esperando tu recuperación y es más, creí que al otro día estarías caminando y todo lo demás sería parte del pasado.
Nada de eso sucedió, después de decir esas palabras la muerte te alcanzó, la esperabas por cierto, menos yo.
Y heme aquí, levantando las paredes que se derrumbaron, cerrando un poco las puertas para que el dolor se quede a hacer su trabajo y deseando que en ese lugar al que te exiliaste haya pérgolas tapizadas por aljabas violáceas y fucsias, tu deleite.
Viviana Laura Castagno Fuentes