Los que han partido hacia un exilio inescrutable no se han ido solos —se llevaron partes nuestras— y nos dejaron riquezas inagotables.
Se quedaron aromas, sabores, sonrisas y palabras que al silencio llamaron porque se frustraron los diálogos.
Se fueron sí, pero regresan a diario cuando irrumpe el amanecer y nos despiertan.
Viviana Laura Castagno Fuentes