Esparce la noche su silencio
incrusta lentejuelas en el cielo
quizá sea un resarcimiento sutil
un adiós escrito a su manera.
Los soliviantados loros
dejaron los vestigios en el techo
el viento está disipando las ramas
del árbol que hoy donó hojas a sus nidos.
Viviana Laura Castagno Fuentes