Se aproximan fechas
que tienen incorporada
a una gran herida
a la que evito tocarla.
Camino de puntillas
y pretendo que no duela
porque la he suturado
muy bien, con gran paciencia.
Pero, llegan esos días
y el desmoronamiento
es algo inevitable, me supera,
a veces desearía no estar aquí
sino allí, donde el dolor
y todo lo demás desaparece.
Viviana Laura Castagno Fuentes