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domingo, 15 de septiembre de 2019

LA RESILIENTE



No descalifiquemos al invierno
él posee también sus potestades,
 —hay una planta que de belleza huelga—
y eligió a los fríos para deleitarnos.

Violeta se llama, la distinguida dama,
—violeta de los Alpes—
desde allí ha viajado,
exhibe su beldad con desmesura
medra sin límite entre la nieve.

Posee dones extraordinarios, únicos,
es una pedagoga sobre supervivencia,
está despabilada cuando el frío arrecia
y climas cálidos en bella durmiente la tornan.

Permanece latente hasta que su príncipe
con besos gélidos llega a despertarla
y comienza con elegancia y sigilo
la magia toda del renacimiento.

Ella es un bellísimo paradigma, 
—es la fortaleza en la adversidad—
una pedagoga magistral y dúctil
brindando lecciones inherentes a la vida.


Viviana Laura Castagno Fuentes

MIS DESVARÍOS

 

Me invadieron los recuerdos otra vez
—biblioteca magna que el alma atesora—
donde con minuciosa prolijidad ordena
los vestigios todos de las experiencias.

Imaginaba si este invierno tardío
—cediera con su intención en perpetuarse—
y avalara el ingreso de una primavera
que con sus preñeces se está anunciando.

Y pensaba —con obstinación diría—
tal vez logre verte en los jazmines
que a un muro vetusto están disfrazando
o en las golondrinas alborotadas
que trajeron su cansancio de otros lares.

Pero —la realidad me despabila—
con la solvencia que la caracteriza
¿Por qué vendrías con ella
si lo nuestro ha fenecido?

Los recuerdos me han traicionado,
insisten en devolverte a un presente
—que de ausencias está investido—
y de un futuro que en la nada se ha diluído.


Viviana Laura Castagno Fuentes