SÍGUEME EN MI BLOG

martes, 30 de diciembre de 2025

HUMANOS REPROBADOS

Honestamente estoy persuadida de que hemos involucionado en casi todo.

Porque los logros en tecnología o en el orbe de la medicina, no implica una superación a nivel de humanización y ética.

Mucha conectividad tecnológica, una avidez obscena por el materialismo abyecto —pero no somos mejores personas—, nos hemos extraviado en un cúmulo de frivolidades y los valores que sostienen nuestra existencia están desperdigados. 

Mis abuelos, mis padres fueron mejores que yo, en todo diría. 

Supieron conciliar sus actividades laborales con la hogareña, no había una escisión allí. 

Mi abuela materna era docente y directora de escuela, y esa actividad no impidió que educara a ocho hijos con los límites necesarios. 

Hoy socialmente hay una distorsión enorme, la riqueza está acumulada en menos manos y la pauperización avanza sin miramientos, pero es su naturalización lo que nos interpela a todos. 

¿Y hay futuro con este desmadre? 

Sí, pero no serán seres humanos humanizados, sino remedos de vidas extraviadas y confundidas mientras la tecnología continúe vaciando las mentes de límites morales y éticos que son la piedra basal que fundamenta nuestra existencia.


Viviana Laura Castagno Fuentes 


EL OTRO UNIVERSO

Quedó interrumpido

nuestro nexo

en un plano físico 

solamente, 

porque supo trascender

los límites insondables

que una puerta abren

y a lo desconocido franquean, 

cuando desaparecen

los testimonios vívidos 

para abrir paso

a un universo invisible. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

MIS VEHEMENTES DESEOS

 Que se lleve consigo el año extinto lo que atribuló a tu alma y atesora todo lo bello e inmarcesible. 

Que envuelva los óbices en un papel refulgiente, con un moño elegante mientras se exilian ambos. 

Que devuelva a la mar las lágrimas que has derramado, para que en sus sales se confundan y mimeticen. 

Que los aprendizajes se hagan estalactitas y estalacnitas también, podrás abrevar en ellos cuando la vida arremeta con sus bríos y tu desorientación aticen. 

Que el nuevo protagonista venga munido de océanos de paz, salud y sobre todo que te fortalezca por dentro y por fuera.

Que los imponderables inevitables —te vuelvan blanda—, que no te insensibilicen. 

Que renazcas con solidez, que nada ni nadie tus sueños inhiba, que despierten muchos y —se hagan vida— a los remolones déjalos que duerman, porque muchas veces hay que respetar —el sueño de los sueños—, ellos también su tiempo demandan: 

para lograr ser un día—. 

Viviana Laura Castagno Fuentes