Desearía
poder sentir
lo que siente
el lector
cuando en mis letras
—decide bajar un instante—
como si fuese un puerto más
en su travesía;
porque sería hermoso
descubrir el momento exacto
en que su alma y la mía
se fusionan por un rato.
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Desearía
poder sentir
lo que siente
el lector
cuando en mis letras
—decide bajar un instante—
como si fuese un puerto más
en su travesía;
porque sería hermoso
descubrir el momento exacto
en que su alma y la mía
se fusionan por un rato.
¿Y qué la vida?
Sino una dogmatización desde la cuna, nacemos puros, genuinos y en el camino nos apabullan, nos imponen una religión con la primera mamadera, que implica un pensamiento único y nos conminan a —cumplir— con los odiosos mandatos sociales.
Hay que casarse, tener hijos, y si es posible jurar ante un altar el cumplimiento a rajatabla de un compromiso que acaba inexorablemente fracasando en la mayoría de los casos.
¿Y qué la vida?
Una pugna eviterna entre nuestros deseos —los que habitan nuestra alma— y una tendencia a ser "socialmente aceptados" , aunque ello implique relegar lo que —nosotros deseamos para nosotros— y no para satisfacer las frustraciones de los otros.
¿Y qué la vida?
Una evolución permanente, un trabajo interno, un reacomodamiento a medida que maduramos, una profunda convicción de que "la verdad nos hará libres" y que el camino de la mentira e hipocresía nos conducirá al averno en este mundo.
Que ser nobles e íntegros nos traerá la paz que mucha veces buscamos en el afuera, dilapidando en viajes alrededor del planeta porque creemos que en otros lares —están las respuestas a nuestras dudas existenciales—, y terminar descubriendo que las mismas viven dentro, en nuestro hogar interno donde está ella, esa vocecita interior que es nuestra guía incondicional y resume la sabiduría toda.
La vida es simple, sencilla, solo se trata de viajar con nuestros parámetros, sin dañar a nadie y sin la injerencia de una sociedad estólida que no sabe a dónde va, qué desea realmente ni logra responder ecuánimemente cuando le preguntamos: "¿Cuál es el sentido de la vida?
Ha de rebelarse
la natura un día
—que no está lejano—
y dará a la humanidad
la respuesta más contundente
porque ha interferido
con malicia sobre ella;
sus ciclos están siendo
—artificialmente intervenidos—
en aras de una ignominiosa
hambre por el poder omnímodo
que destruye sin miramientos
el respeto por la vida toda.
Viviana Laura Castagno Fuentes