Llegan las palabras
cuando mis ojos cierro,
ellas aparecen
justo en ese instante
en que me abduce el sueño.
Imagino que el alba
las convocará de nuevo,
pero es un equívoco mío
—ellas sobre esperas no saben—
porque cuando atizaron
yo las dejé huérfanas.
Y era la poesía...
que tanto esperaba
la que a sus letras trajo,
hoy están dispersas
y por un poeta
en silencio aguardan.
Viviana Laura Castagno Fuentes