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lunes, 31 de diciembre de 2018

LA VISITANTE


Una frágil y delicada ave
llega cada tarde y entona su melodía, 
es un lujo su canto, una pieza musical exquisita.

Posa su grácil cuerpito,
adornado con plumaje iridiscente 
—sobre el borde del balcón—
que asoma su cara de cemento
como si buscara avanzar
sobre jardines y patios linderos
con una sutil actitud escudriñadora.

Es tan perceptiva que al mirarla solamente,
extiende sus alas y raudamente emprende
el vuelo ¿O la huida tal vez? 

¿Quién eres avecilla,
qué intentas transmitir con tu canto?
Para el mundo eres una especie,
una de las tantas que a la vida deleitan.

Pero mi alma intuye que eres la mensajera
de algún ser amado que se adelantó en el viaje
y regresa cada atardecer —para despedirse—
entonando la más sublime de las melodías.


Viviana Laura Castagno Fuentes

ANHELOS TANTOS


Hoy desea ser flor al despertarse
para expandir color, aroma, alegría,
en aquellos jardines taciturnos
donde el invierno eligió quedarse.

O ser mariposa, etérea y dúctil,
para acariciar los pétalos mustios
que la primavera dejó olvidados
y con un beso alado, despertarlos.

También desearía robar una estrella
al cielo, que simula estar abstraído, 
e iluminar aquellos rostros enjutos, 
donde las sonrisas se han ido de viaje. 

Es tanto lo que desea, tanto,
porque es tan larga la angustia
que lee en las páginas de la vida, 
e intuye que con sus letras podría
quizás emancipar a las desazones.


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 29 de diciembre de 2018

EL ANFITRIÓN

Sus tablas resecas y grises
son la alfombra roja extendida,
para dar la bienvenida
a los visitantes, a quienes aguarda.

Todo es silencio, solo se escucha,
rugir al viento y los graznidos 
de gaviotas bulliciosas
que ofician de damas de ceremonia.

El muelle es el único nexo,
la conexión con el afuera
que poseen los habitantes 
de una isla, el paraíso en la tierra.

Él se siente el protagonista
y lo es en realidad, porque tiende  
su brazo de madera áspera y húmeda,
hacia un lago taciturno que duerme. 

Si no lo hiciese, si no besara a las aguas, 
aislaría a los isleños del mundo  
y privaría a los ilusionados visitantes
disfrutar de sus entrañas de ensueño. 


Viviana Laura Castagno Fuentes
                   

JAQUE MATE AL HONOR


Está devastada,
se le desmoronó el alma 
y no encuentra todavía
la salida, ni la templanza.

Desea haber sido diferente, 
menos incauta, más displicente, 
porque la sociedad en la que vive
exige artilugios de los que carece. 

Porque el honor ¿A quién le importa? 

La corrupción imparte órdenes
en todos los ámbitos, porque
la actitud delictiva, la vil mentira,
la maledicencia, aseguran el éxito. 

Que la experiencia reciente
abra tus ojos para que comprendas:
la honorabilidad no cotiza en bolsa
la deshonestidad es la gran ganadora. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 
          

viernes, 28 de diciembre de 2018

DIALOGANDO CON LA LLUVIA


Dialoguemos amiga lluvia, permíteme una pregunta: ¿Hasta cuándo seguirás inundando los bellísimos jardines y patios linderos que miro a diario?

Has interrumpido mi disfrute, sabes que tengo un vínculo profundo con la natura. 

Hasta ayer nomás, las flores estaban erguidas, con sus hojas lozanas, parecía que las abrazaban con actitud protectora y ellas eran sus protegidas. 

Hoy, están alicaídas, vencidas, porque una lluvia pertinaz está cayendo desde hace horas y no les ha dado respiro alguno para recuperarse.

¿Hasta cuándo lluvia? 

El sauce, la palmera, las enredaderas, están con un manifiesto agobio, porque tú y el viento parecen haber conspirado para azotarlos, las ramas con prolífico follaje sobre el césped han claudicado, como demandando que minimices tu embate.

Comprendo, es una gran osadía la mía, intentar detener lo que naturalmente acontece.

Mira, ¡Qué ironía!, cuando te tardas, los jardines también se deprimen y esperan con sed acumulada, que los sacies con tu agua tan necesaria para sus vidas y ahora estoy demandando que ceses, que amaines al menos.

Continúa con tu tarea asignada, aún está amenazante el cielo, seguirás danzando por un rato y tal vez mañana, estarás preparándote dentro de otras nubes, para fertilizar otros suelos que estarán ansiosos por tu visita.

Entonces, cederás paso al sol, que está apoltronado, aguardando su turno para solazarnos. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 
            

EL PRÍNCIPE


Un viejo y resquebrajado muro
—de ladrillos que cuentan historias—
está solitario, esperando el cambio
que traerá la exuberante primavera.

Su cuerpo luce desnudo, derruido, 
ostenta cicatrices varias
pero aun así, tiene una alegría aposentada
en su íntegra alma de adobe y barro.

El milagro ha comenzado, 
han edificado un cantero a sus pies
para cultivar una dúctil enredadera
que será para su desnudez un atavío.

Luce espléndido, los meses pasaron 
la planta desplegó sus brazos
para engalanarlo con hojas brillantes
parecen olas vegetales mecidas por el viento. 

Se hizo realidad tu sueño muro viejo,
manos generosas sembraron una belleza
—la enfermera que suturó tus heridas— 
y ahora eres el príncipe de los patios. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 
                              

jueves, 27 de diciembre de 2018

LA ESPERA


Un vetusto bote bosteza. 
Está adormilado, como ausente, 
sobre las aguas claras y quietas 
de una brillante laguna.

Parece abandonado a su suerte
está inmóvil, languideciendo,
es como si estuviese aguardando
a quién sacudirá su modorra.

Él no sabe sobre anclajes
ama recorrer las aguas mansas, 
mojar su cuerpo de pino viejo, 
porque la emoción está en el viaje. 

¡Cuántas aventuras guarda tu alma!

Ilusiones, regocijos, proyectos tantos, 
acariciar las aguas plácidas 
es como ir abriendo senderos
que habilitarán nuevas aventuras.

Amigo, se terminó el descanso,
se acerca quién estremecerá
a tu corazón de madera 
—despierta, extiende tus remos—
¡llegó por fin! 
—el pequeño niño pescador—. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

LA PARTIDA

Y un día inesperado, partió
con rumbo desconocido.
A nadie dijo a dónde iría
porque tampoco sabía ella.

El viaje, ese que había pergeñado
tenía como único equipaje
un corazón rebosante de ilusiones,
sentimientos ciertos e inconmensurables.

Estaba feliz, su rostro resplandecía,
era una niña, pero esta vez más atenta,
la ingenuidad ya no estaba tan asida,
su alma es virgen, pero su mente es vieja.

Que tu camino sea la felicidad tan deseada,
evita las distracciones, enfrenta lo incierto,
has iniciado un viaje dentro de otro viaje,
no hay tiempo para divagaciones ahora.

Viviana Laura Castagno Fuentes

SEDUCIDA Y ABANDONADA


Desde muy pequeña he sentido una enorme fascinación por las letras, por las palabras, por la lectura en general. 
Aun antes de incursionar en el apasionante mundo del aprendizaje, este sentimiento ya existía, fue como navegar en aguas previamente exploradas y conocidas.

Me enamoré del idioma castellano, de su versatilidad inigualable y su ingente riqueza, no existe otro tan dúctil y tan vasto. 

Desde aquella niña —una mixtura de curiosidad perpetua y timidez que aún persiste—, el idilio con las letras se agiganta cada día. 

Pero algo ha sucedido últimamente, he sido abandonada por la fuerza inspiradora, por mi numen, siento que se ha ido a fecundar a otras almas y me ha dejado vacía.

Ese don, por llamarlo de alguna manera, no existe, ha partido quién sabe hacia qué lares y se siente como una gran ausencia muy dentro. 

Es extraño, estoy habitada por las letras, pero ha habido una fuga previamente acordada presumo y ahora la búsqueda es la nueva tarea asignada.
Me dejaron vacía, silenciaron a la escritura, secuestraron sutilmente mi capacidad imaginativa. 

¿Dónde están, cuál es el argumento que justifica este abandono?

Muy dentro de mí siento que el hastío solo será transitorio, ellas intuyen que las espero, porque tanta ausencia a mi alma ha socavado.

Tal vez, cuando regresen, despierten en mí de nuevo la alegría, será un placer tan grande volver a enamorarme de las letras y desatar sin límite alguno la inspiración que hasta hoy está lacerada y ausente. 


Viviana Laura Castagno Fuentes


miércoles, 26 de diciembre de 2018

EXQUISITA DISEÑADORA

Ella es peculiar y única
posee la facultad, el don diría,
para despertar luces
allí, donde yacen oscuridades. 

Genera una metamorfosis
viste con colores,
texturas y fragancias el entorno
con una sutil idoneidad
como si fuese una diseñadora.

Tiene la potestad, la magia, 
para trocar por verdores
lo hasta hoy mustio y yermo,
porque ella es una creadora. 

Instala en los árboles
un escenario único 
donde aves diversas
interpretan sublimes sinfonías. 

Primavera, hasta el cielo 
es otro, más translúcido, 
tu magnanimidad atavía
con trajes bellísimos 
la desnudez que dejó 
un impiadoso invierno.

Viviana Laura Castagno Fuentes 

martes, 25 de diciembre de 2018

AMOR QUE AÚN DUELE


Fuimos una gran historia de amor, de esas que podrían perpetuarse en una película o plasmarse en un libro para deleitar por horas a esas almas sensibles y apasionadas. 

No fuimos un amor convencional, no, fuimos diferentes a todos e iguales también.

Una mixtura entre lo autorizado y lo prohibido, sin el aval social, que por supuesto ni a ti, ni a mí, nos importó mucho. 

Porque nació así, avasallante, nos envolvió con sus osadías y nos silenció cuando las palabras se tornaban casi innecesarias.

Supo que el cielo era el límite y varias veces lo cruzamos, pero aprendió también sobre restricciones que le fuimos inventando, una a una. 

Un gran amor, una historia que logró fusionar las lágrimas con las risas, se miraba en un futuro que auguraba tiempos de plenitud y complicidad convenidas.

Pero algo que no estaba en el guión que habíamos elegido, apareció sin dar cuenta y precipitó un final presuroso que abatió todo lo pergeñado.

En segundos, se nos deshizo el sueño, aquel que bordamos con delicadeza extrema y no alcanzó a atisbar la luz siquiera.

Sí, feneció entre nuestras manos, se quedaron desnudas, no pudimos asir a ese amor que sabía a flores silvestres y glamorosas. 

No pudo ser lo nuestro, no pudimos ser amor, se nos derrumbó el cielo y el dolor se aposentó omnipresente sin que tuviera permiso. 

Solo quedan los recuerdos, ellos se empeñan en sobrevivir entre unas ruinas amorfas y grises que cancelan todas las expectativas .

Partiste, buscando la lejanía donde resarcirte y yo aun intento recuperar nuestras risas, porque de risas genuinas lo habíamos edificado, pero solamente un atronador silencio está respondiendo ahora.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LOS AMANTES

En la pradera hay dos árboles especiales. 
Si los observamos con los ojos solamente
veremos a dos especies naturales bellísimas,
pero si los escudriñamos con el alma
ellos son sin hesitar —dos enamorados—.

Tal vez, una gran tempestad los arreció, 
—entrecruzaron sus cuerpos de leña—
buscando no morir en la embestida
y desde entonces viven abrazados.

Misterios perpetuos serán siempre
dos árboles más que ostenta la pradera,
—pero el alma grita que son dos amantes—
a los que un vendaval pertinaz dejó petrificados.


Viviana Laura Castagno Fuentes
 
                          

lunes, 24 de diciembre de 2018

ARROBAMIENTO

Admiro las pinturas
y al artista que las pergeña
son poesías magistrales sin letras,
son sinfonías exquisitas sin orquesta.

Es una habilidad prodigiosa la pintura,
se mimetizan sentimientos especiales
los pinceles, óleos y lienzos,
sublimes instrumentos 
que la visualizan.

Observar un cuadro gratifica,
expande al corazón, cautiva,
ilumina la vida, la explica,
en ellas vive el alma del artista. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

PERSONAS ÚNICAS


Hay personas tan únicas
que con imaginarlas alcanza
no es necesario verlas,
están presentes
aun ausentes.

Son tan especiales
que encienden una luz
cuando se apaga el cielo
y traen la claridad
aun cuando la noche es ama.

Son personas extraordinarias,
convierten en flores
la precariedad
de los vergeles,
porque minimizaron 
sus esplendores
para ceder paso al invierno.

Personas especiales
—nos las envía la vida—
son un obsequio perpetuo
saben trocar lo derruido
en exuberante belleza.

Ellas saben
convertirse en timonel
cuando la nave de nuestra vida
está a la deriva 
y conducirla a un reparo
cuando se volatilizó el puerto.


Viviana Laura Castagno Fuentes 

ES COMO UN ADIÓS


El crepúsculo es un espectáculo
tan inconmensurable como el alba.
Pero genera una sensación de orfandad,
la irrupción de la noche es el fin de la luz,
agiganta las sombras y las dudas.

Es un despojo, una incertidumbre,
es un arrebato con un mensaje implícito.
Percibo como una advertencia,
la claridad del día es una bienvenida,
la oscuridad de la noche un adiós quizá.

Maravillosas obras de la naturaleza,
una, nos trae la confirmación de la vida,
la otra, tiene a la muerte como mensajera;
porque aquieta las voces, inmoviliza,
hasta las aves enmudecen su canto,
cuando la inefable noche es la protagonista. 



Viviana Laura Castagno Fuentes 

LA ETÉREA


Es tan grato el observarla,
danzando su peculiar vuelo
se posa sobre las flores
con una delicadeza extrema.

Es una simbología,
su transformación es pedagógica
nos habla sobre la fragilidad,
sobre la verdad de lo efímero
y la mentira de lo eterno.

Ella desdeña ser poseída,
disfrutarla entre las manos,
acariciar sus delicadas alas,
es una acción casi milagrosa.

Nació para ser libre,
para ello vivió su metamorfosis,
lo amorfo mutó en gran belleza,
regalo prodigioso es la mariposa.



Viviana Laura Castagno Fuentes
          

SOLO GRATITUD


Escribir me salva
de morir asfixiada
en un mundo hipócrita, 
perverso y materialista, 
al que no pertenezco.

Cuando es largo el agobio,
no hay distracción, ni alivio,
solo mis amadas letras
llegan al rescate 
y generan el milagro. 

No existen lugares, 
no existen viajes, 
cuando el alma está desvalida, 
no existe escapatoria tampoco
porque la desazón viaja dentro.

Puedo trocar un cielo plomizo, 
en uno azul y diáfano. 
Trepar hasta una nube
para lograr que llueva letras
en vez de agua. 

Sembrar jazmines, glicinas,
lilas, anémonas, allí 
donde habita lo yermo, 
para que florezca después
un vergel magnífico. 

Hoy soy golondrina, 
mañana una gaviota, 
todo eso y más también 
con la acendrada libertad 
que solo la escritura habilita.


Viviana Laura Castagno Fuentes 


EL HARTAZGO


Se sentían atrapadas, tiesas, 
estaban como adormiladas
dentro de un viejo libro,
que era su cuna y su féretro.

Una mañana, un lector, 
un habitante de bibliotecas
lo olvidó sobre la mesa, 
con sus páginas mirando el techo. 

Las atribuladas palabras, 
se observaron entre ellas
y sin necesidad de decir nada 
se agolparon para iniciar el vuelo.

Una a una, se fueron desarmando, 
amaban dar forma a un libro, 
pero deseaban vivir solas
y experimentar la libertad por un tiempo. 

Se mimetizaron en hermosas mariposas, 
y buscaron al cielo como un sosiego. 
O tal vez, deseaban compartir, 
la historia que en aquel libro
estaba plasmada para otras almas. 

Y hoy están volando, exultantes, 
vagando por el espacio, 
tan vasto y tan infinito, 
al que percibieron como su casa. 

El libro se quedó anonadado, 
sus protagonistas salieron de gira, 
sus amadas letras se marcharon 
y hoy yace con sus páginas vacías. 

Ahora está pensando, 
en planear su fuga, 
y en imitarlas algún día. 
Será, cuando otro lector disipado, 
lo deje abierto y olvidado. 

Y llegará la oportunidad propicia,  
para reencontrarse con sus letras
en algún lugar del espacio 
tan inconmensurable y tan vasto. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 
                   

domingo, 23 de diciembre de 2018

TIEMPOS CREPUSCULARES


Era consciente de su beldad.
Sabía que destellaba luz propia
donde sea que estuviese,
y era feliz con esa realidad.

Parecía una escultura,
esculpida con extrema delicadeza
por prodigioso artista,
amante también de la belleza.

Sus sinuosidades eran escondites,
para quién buscaba dónde perderse,
su cuerpo tenía apariencia de mujer madura

era una niña, arropada por ingenuidades.

Pero, tanta perfección demandaba
asumir roles varios, un desgaste,
debía esquivar piedras traicioneras,
que en su camino encontraba.

Pero, tantos inviernos esfumarían
cual pisadas en la inestable nieve
su deslumbrante belleza,
que la natura dadivosa 
le había otorgado.

El tiempo es así, impiadoso siempre,
y no hace excepción alguna, con nadie.
Sobrevendrían otras etapas, diferentes,
en el natural devenir de la vida.

Y la belleza armó sus valijas, inició el viaje,
había cumplido muy bien con su tarea
le entregó dones como a pocas,
ahora comenzaba un fin de época.

Sabía, su perfección física sería transitoria,
y nada hubiese sucedido,
cuando los naturales cambios arribaron,
si su cuerpo y su alma 
no viajaran escindidos.

Lidió un tiempo prudencial
con su metamorfosis inaceptable,
el dolor fue impiadoso, cruel,
y eligió un día caminar hacia la nada.

La nada, tenía la faz de un infinito mar,
dejó sus pisadas plasmadas en la arena,
parecían incrustadas, como un adiós,
una gran ola la abrazó y partió con ella.

Tanta belleza traería sus costos.
Niña, debiste fortalecer tu mundo interior,
para dar la bienvenida a inevitables cambios,
y así, ponerle cerrojos a la sinrazón.

Son misterios perpetuos estas decisiones,
es el alma desolada, es el gran desasosiego,
es un desgarrador grito de auxilio,
aunque en apariencia, parezca lo contrario.

¡Pobre mujer - niña!
La belleza fue su cuna y también su féretro.


Viviana Laura Castagno Fuentes 
                   

MASCARADAS

La mentira es tan dañina,
que demuele en un segundo
años de excelsas relaciones
basadas en la confianza.

Es una farsante,
utiliza disfraces, máscaras,
para poder interpretar su papel actoral
con solvencia para los espectadores.

¿Cuál es el argumento, la argucia,
que esgrime un mitómano,
si perpetuar a la mentira
es un desgaste, un imposible?

El mentiroso desnuda
sus debilidades, sus pobrezas,
construye para el afuera
una versión de la verdad
con el vil ropaje de la mentira.


Viviana Laura Castagno Fuentes                    

sábado, 22 de diciembre de 2018

SOÑAR DESPIERTOS


La maravillosa niñez,
es un universo único.
Posee tantos privilegios, 
no hay límites, ni cadenas, 
cuando los sueños despiertan. 

La niñez es la escuela, 
donde se pergeñan sólidas bases, 
se invierten los roles solamente,
el hombre es el alumno, 
el niño es el docente. 

El niño está en las antípodas, 
del adulto que cancela ilusiones
el hombre es victimario de su felicidad 
y víctima a su vez de su tristeza. 

La niñez tiene el alma desvelada. 

Por eso una niña mágica, 
logra robar estrellas a un cielo diáfano, 
con la ayuda de una cómplice jirafa, 
con su cuello largo y esbelto. 

Cuánta versatilidad encierra, 
la vida de un niño con alas, 
no existen imposibles, ni murallas, 
si aprendemos a silenciar a la mente 
para que emprenda su vuelo el alma. 

Viviana Laura Castagno Fuentes

ESTRATEGIAS



Cuando la realidad sin anestesia
asesta sus golpes y nos desequilibra,
en silencio elegimos hacer un viaje,
peregrinamos hacia nuestro interior
para lograr sobrevivir al afuera.

Enmudecemos porque hay orfandad,
las palabras nos abandonan
ellas también se desorientan,
no logran cohabitar ni aceptar
desatinos que les son ajenos.

Esperemos que la paz se imponga,
el alma está atribulada, vulnerable,
disciplinó a sus aliadas las palabras,
les conminó a callar y a no decir nada.

Hay que dejar que el temporal se exprese,
desate su furia, son los ciclos naturales,
cuando sintamos que volvió la calma
salgamos de ese escondite interior
indemnes, para ponerle voz a nuestra alma,
con las amadas palabras, las sobrevivientes. 



Viviana Laura Castagno Fuentes 
            

EVITERNOS ALUMNOS


No hay recetas magistrales,
ni guías prácticas, ni mapas,
tampoco enciclopedia instructiva,
que nos enseñe cómo vivir la vida.

Es ella misma nuestra docente,
autoridad máxima de la escuela,

cada lugar, cada vivencia es un aula,
donde todos somos educandos.

Alumnos eternos desde la cuna,
aprendemos riendo, también llorando,
hasta cuando jugamos espontáneamente,
su majestad la vida, nos está enseñando.

Ejemplar maestra, candidata al nobel
desdeña posesiones, títulos nobiliarios,
lujos ostentosos, poder, cargos,
porque ella es docente en valores humanos.

Solamente abrevando de las experiencias,
es cuando nos imbuimos de sabiduría
la materia más valiosa, más didáctica,
de nuestra honorable maestra: la vida.



Viviana Laura Castagno Fuentes

UNA POETISA EN EL JARDÍN

Las elegía, eran obras de arte,
diseñaba como si fuese pintora
un glamoroso jardín,
que exhibía variedad, tonalidades,
y aromas en la belleza de sus flores.

Le angustiaba el acto de cortarlas
porque cada tallo era el cuerpo
y hasta escuchaba ayes de dolor,
cuando en realidad solo lo imaginaba.

Poseía una actitud dadivosa,
su jardín tenía un fin, un propósito,
no deseaba ver a ninguna flor
en impersonales jarrones perecer.

Mujer artista, tu cuadro era tu jardín,
supiste como no supo nadie
esbozar una obra magnificente
con la primavera como asistente privilegiada.

Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 21 de diciembre de 2018

ABSTRACCIÓN

Cierro los ojos,
y abro la puerta
para que ingrese
el silencio.
Cuando el ruido
se queda afuera,
hablan los recuerdos,
ellos son la biblioteca
que tiene el alma,
donde acuna
sus especiales libros.
Puedo quedarme así,
por tiempo indefinido,
jugando en un patio
con osos y muñecas,
paseando en bicicleta
por veredas viejas
con grises mosaicos.
Remontar un barrilete
color turquesa,
hasta verlo desaparecer
en un corazón de nubes,
blancas y espesas.
Y así, me abstraigo,
del afuera y su intemperie,
de la mediocridad instalada
de la masificación estéril
que vapulean sin piedad
y hacia el silencio me expulsan.

Viviana Laura Castagno Fuentes

GUARDIÁN DE "SUEÑOS"

Duerme niño, duerme,
emprende tu viaje
hacia tu planeta mágico
donde habrá otros niños
ansiosos, esperándote.

Duerme mientras viajas,
sobre un delfín azul brillante,
un gran amigo, intuitivo,
que sabe sobre juegos, como nadie.

Duerme, has llegado a destino,
hay una ronda inmensa,
con niños del mundo riendo
y un pastel de chocolate y fresas.

Duerme niño, en tu planeta mágico,
no hay dolores, ni peligro alguno,
está habilitada la felicidad eterna,
hay un sol diáfano y el día dura un año.

Duerme, disfruta tu hermosa aventura,
el delfín bosteza mientras espera,
y aquí, en tu mundo terrenal,
un compañero fiel, con amor te aguarda.

Viviana Laura Castagno Fuentes 
                      

SER MARIPOSA...



Deseaba ser mariposa,
poseer finas y delicadas alas,
para escudriñar los cielos todos
navegar entre transparentes nubes
con la suavidad de un terciopelo.

Deseaba comenzar su vuelo, 
sobre un jardín espléndido 
con primavera estrenando, 
posarse sobre las flores,
libar de su néctar y seguir volando. 

Ser mariposa, era un sueño, 
cuando dormía —volaba—
y lo hacía también despierta. 

Imaginaba que aligeraría cargas
que en la tierra la abrumaban,
mutar por un cuerpito grácil
dotado con alas de fina gasa, 
su libertad plena, garantizarían. 

También anhelaba, ya mariposa, 
acariciar sutilmente aflicciones, 
con solo rozar sus alas 
sobre unas manos trémulas, 
que su llegada, estarían esperando. 

La vida otorga estos dones, 
—si no soñamos, el alma entumece—
la mente es un lugar estanco
y el corazón de tristeza languidece.


Viviana Laura Castagno Fuentes 

LA INERME



Una piedra, donde se encuentre
es reposo del caminante,
ella aporta el espacio apropiado
para calmar y saciar el agotamiento.

Parece inerte, una impávida, 
hasta casi se diría —un objeto—
que alguien colocó allí
para que sea una servidora.

Pero, aunque nos parezca insensible,
incapaz de transmitir sentimiento
tengo la intuición segura
de que escucha y siente.

Es otra forma de vida
—su alma está encapsulada—
en un presidio petrificado
esperando que alguien la quiebre,
para liberar sus energías eclipsadas.


Viviana Laura Castagno Fuentes

INTROSPECCIÓN

Camina sin destino, ni rumbo, 
no la llevan sus pies, sino su alma, 
es su única brújula, su guía, 
en el laberinto de su vida. 

No le interesa saber el camino, 
tomará los recodos, los atajos, 
caminará hasta caer rendida 
dormirá bajo el cielo, su cobijo. 

Cuando la luz del sol la despierte, 
emprenderá de nuevo la travesía, 
su cuerpo no conoce el objetivo
porque en su interior nació la magia.

Mujer, camina, no te detengas, 
no importa hacia dónde vas, 
tampoco importará si llegas, 
tu alma en libertad, tu paz interna 
es el punto de partida y de llegada. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

MODISTA ELLA

Sentada junto a una vetusta máquina
con la que cose minuciosas puntadas, 
confecciona vestidos con delicadeza
y es su compañera de vida casi.

El espacio es pequeño y alegre, 
un cuarto que mira hacia el patio
donde se mecen cítricos variados, 
y un laurel gigante da la bienvenida.

Ella está absorta en su trabajo 
ama lo que hace, es obsesiva a veces, 
es una exquisita artista con su estilo, 
casi una cirujana con agujas e hilos.

Cuando todo está terminado, 
convoca a las dueñas de sus obras, 
entrega todo prolijamente envuelto,
agradece con timidez los elogios.

Es modista por vocación o por destino, 
entregó su juventud sin advertirlo casi,
en ese cuarto diseñó sus creaciones 
pero olvidó lo más importante...
pergeñar con la misma solvencia
y dar vida —a los sueños que no fueron—.


Viviana Laura Castagno Fuentes
       

EL CONTENEDOR



Él guarda historias viejas y sabiduría,
sobre hojas que amarillean su alma
sabe sobre su riqueza ingente, 
encierra un universo de belleza y calma.

En la biblioteca es el más buscado,
delicadas y sedientas manos lo crearon, 
cautivó mentes y corazones ávidos
mutó en luz las noches largas
de aquellos que se desvelaron.

Comprende sobre risas y silencios,
conoce como nadie la naturaleza humana,
entregó su vida a quién lo requería
y hoy es el reposo de una bellísima rosa
que sobre su cuerpo, se quedó dormida. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

                       

LA GESTACIÓN


Ella se desnuda
y queda a la intemperie,
abre puertas y ventanas
quita cadenas y cerrojos,
es la sutil invitación 
para que ingresen a su casa. 

Ella pergeña en soledad, 
—es su hijo casi, su tesoro—
una gestación muy íntima 
para brindar al universo 
porque nada retiene, es un obsequio
que elabora con amor y en silencio.

Ella es una privilegiada, 
las palabras son su nexo
percibe a su vida como a un libro 
—que no duerme en biblioteca—
porque para ofrendarlo fue concebido. 


Viviana Laura Castagno Fuentes
           

jueves, 20 de diciembre de 2018

COMO UN AYO


Cuidado árbol, cuidado,
el implacable viento,
está meciendo con fuerzas
tus ramas y tu cuerpo de leña.

A veces, parece que intentara,
mojar tu cabellera de hojas
en el lago de aguas cristalinas
que utilizas como espejo.

Comprendo el esfuerzo,
demanda una gran resistencia
intentar permanecer firme
cuando un fuerte viento arrecia.

No eres solo un árbol,
sino una primorosa cuna
que da abrigo y preserva,
a pequeños y frágiles nidos.

Confieso que mi deseo
es que la calma retorne pronto,
hay diminutas vidas en tu cuerpo
y salvarlas es tu misión ansiada.

Mañana, tendrás tu recompensa,
unas delicadas avecillas
llenarán tu corazón magnánimo
de gran alborozo con sus sinfonías. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 
                                    

LA RIADA

El río era un lago quieto,
tenía a sus aguas detenidas
—como en estado de meditación—
y el cielo se miraba en ese espejo.

El bote parecía dormir su siesta
bajo el sol abrasador del mediodía,
solo interrumpida por unas aves sedientas
que bajaban hasta la orilla y lo despertaban.

Luego levantaban vuelo,
se unían a la bandada que navegaba
entre nubes escurridizas
que de tanto en tanto, al cielo oscurecían.

Pero, la calma era una impostura,
ese río con actitud de lago manso
comenzaría a inquietar a sus aguas
cuando una lluvia pertinaz arreciara.

Y comenzó lo que tanto se temía
las aguas iniciarían su danza,
escalarían las rocas disfrazadas
de altas e irregulares barrancas.

La aparente tranquilidad había acabado.


Llegó la inundación al pueblo,
que tenía a su río 
como preciado obsequio
pero también, como enemigo a veces.

Vendrían días para el éxodo 
cada quién intentaría salvar algo,
el agua era la protagonista absoluta
no había espacio para indecisos.

Quién diría, aquel río con cara de amigo
—embraveció su rostro, alborotó a sus aguas—
llegó hasta la plaza central del pueblo
y atemorizó a quienes con generosidad
ofrendaba todo,
 —sin límites convenidos—.

Viviana Laura Castagno Fuentes
                         

EL DEVASTADOR

El dolor, es un intruso,
sin cursar invitación
un día, el más impensado,
hace su aparición.

Es experto en destrucciones
es tornado inesperado,
desperdiga nuestra casa
nos quita poder de reacción.

Habíamos armado el tablero
con cada pieza en su sitio,
pero un puñetazo artero,
mutó en desconcierto la armonía.

Tiempo, solo el tiempo,
construirá lo devastado dentro,
unirá con paciencia las piezas
de un rompecabezas inerte
que un gran dolor ha destruido.



Viviana Laura Castagno Fuentes       

¡CÓMO DUELE!

Cómo duele la vida a veces,
es como si se desplomara
sobre nuestra cabeza —el cielo—
y desparramara una a una
a sus ateridas estrellas,
sobre un sorprendido suelo
que no logra sostener
nuestras vacilantes pisadas.

Cómo duele la vida,
vamos sumando escoriaciones
algunas nos pertenecen
otras nos son ajenas
y en ese gran amasijo
lidiamos por fortalecer
la fragilidad de los sentimientos.


Somos a veces, artistas principales,
otras tantas, actores de reparto
y muchísimas otras, solamente extras. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 

EL COMIENZO

Y comenzó su valioso derrotero.

Sus vacilantes pies, van en busca de la vida,
hasta ayer nomás su límite, su todo,
tenían como protagonista 

a los barrotes de su amorosa cuna. 

La madre llora, amasijo de alegría,
imbuido de tristeza y miedos...
su niño frágil inició el vuelo
sus inestables pisadas
son las cómplices que acompañan
la búsqueda de una libertad incipiente.

Son procesos naturales, evolutivos.


Ayer era tan vulnerable, tan tierno,
ahora está en la línea de partida,
iniciando el más apasionante de los viajes
ni más, ni menos —que el de la milagrosa vida—.


Viviana Laura Castagno Fuentes
                  

miércoles, 19 de diciembre de 2018

NIEBLA PERTINAZ

¿Qué intentas osada niebla?

Borraste un cielo translúcido,
el sol tiene cerrado sus ojos
y convertiste a los árboles
en fantasmas gigantescos.

¿Cuál es tu gracia,
adormecer lo que está despierto?
¿Desdibujar la belleza
que con enorme creatividad
nos obsequia la natura?

Hace horas que te observo.

Has generado un arrebato,
una negación, un simulacro,
intentas eclipsar obras maestras,
cubriendo jardines esplendorosos
con tu gris y amenazante manto.

Posees un gran atrevimiento,
aunque insistas, las flores, los árboles,
el sol radiante, el cielo esplendoroso,
existen y están incólumes por cierto.

Quizá, cuando te canses,
levantes tu telón húmedo y opaco
y nos habilites el disfrute
de la más perfecta de las obras,
la sempiterna natura y su magnificencia.


Viviana Laura Castagno Fuentes 

SE OLVIDÓ...

Se le esfumó la vida entre los dedos, 
creía que el futuro estaba lejos,
que el presente se repetiría
y podría reeditarlo al día siguiente. 

Pero no es así, todo fluye amiga, 
el tiempo no se detiene
cabalga en un corcel siempre, 
quién se distrae, deja de ser jinete. 

Se le esfumó la vida y está obnubilada,
cuando intentó advertirlo, era muy tarde, 
su juventud vestía de recuerdos 
y la madurez es ahora su nueva vestimenta. 

¿En qué estación bajó del tren de la vida? 
Hoy está aguardando, poder subir de nuevo, 
será la pasajera especial que intentará, 
resarcir con creces, lo que olvidó en su travesía.


Viviana Laura Castagno Fuentes

EL ORADOR

El silencio, es un misterio,
aunque sea la ausencia de ruidos
posee el don del habla.
Hay que agudizar los sentidos,
porque, con cada uno de ellos,
el aparente silencio
nos comunica siempre,
es un magistral mensajero.
Tiene un talento especial
sabe manifestarse
es un generador de ruidos mudos
y cual hábil orador
utiliza su versatilidad escénica
para expresarse.
No crean, no se confundan,
cuando hay silencio
también hay mensajes
debemos bucear en el adentro
habilitar con sutilezas los sentidos,
para descubrir...
¡Cuánto nos habla el alma!

Viviana Laura Castagno Fuentes
     
            

LAS LETRAS, MIS ARQUITECTAS

Definitivamente estoy construida por papeles y palabras; mi piel es una gran extensión de hojas tapizadas con renglones que llegan hasta mis pies y los visten con hermosos zapatos plegados en sus puntas.

Por dentro me habitan cómodamente mis viejas amigas las letras, recorren con suma habilidad cada recodo, dibujando un sendero con vocales y consonantes.

Ellas fluyen; fluyen sin cesar un instante, me invitan a jugar y presumir por un rato, que soy tal vez una escritora.

Mi mente está asida sólidamente a mi corazón, ambos albergan ríos de sentimientos que navegan hábilmente como si fuesen veleros en un azul piélago, que los sustenta con enorme solvencia.

Así me presiento, modelada por palabras, letras y sentimientos; todos unidos dan vida a creaciones que reclaman ver la luz una vez plasmadas.

Nada queda dentro de mí, todo lo entrego, porque las palabras exigen, demandan ser liberadas para alborozar a exquisitas almas que tal vez las aguardan.

Esa soy realmente, una mujer usurpada por letras, que buscan con desmedida pasión, salir al mundo exterior disfrazadas de poesías, cuentos y relatos, diseñados todos con un inefable amor.

Viviana Laura Castagno Fuentes                

MELANCOLÍA DE LUNA


El muelle ostenta
maderas viejas, húmedas,
es el camino que tendió la luna
sobre las aguas azules y mansas
de un lago perdido
entre rocosas montañas.

Ella se siente sola, 
imagina que tal vez
con un sendero
que parece dormido y ausente,
construyó un nexo 
que aliviará sus cargas.

Está ansiosa,
imagina un desfile casi,
de buenas voluntades
que llegarán para curar su soledad 
y llenarla con afecto.

No exige nada
con su luz entrega todo,
es cuestión de esperar
que sus invitados lleguen.

Edificaste un camino
hasta tu cara,
serás premiada 
con besos dulces
que por el vetusto muelle
de maderas húmedas
y crujientes,
vienen bajando emocionados.

¿Estás más feliz ahora?


Imagino que tu angustia ha menguado
los miré absorta a todos,
caminaron en silencio
y a tu lado se durmieron.

Hasta otra noche luna,
cuando tiendas tu muelle raído
de maderas húmedas
y lo llenemos de besos trémulos
para disipar a tu tristeza.


Viviana Laura Castagno Fuentes