Existe un sutil límite entre lo que soñamos y lo que podemos materializar en la vida y es allí donde se produce una escisión que nos conmina a ordenarnos por dentro.
Por eso, prefiero dejar en libertad irrestricta a mis sueños, no los persigo ni intervengo sobre ellos, sencillamente los olvido para que el universo los cobije y si son para mí regresarán un día sino serán realidad en otras almas que amorosamente los aguardan.
Viviana Laura Castagno Fuentes