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domingo, 3 de febrero de 2019

LA ESTRATAGEMA



¿Será que los dolores del alma
son la estrategia que tiene la vida
para obligarnos a despertar
cuando por el camino asignado
adormilados deambulamos?

Me planteo esta pregunta desde siempre
y les confieso que no tengo la respuesta,
tal vez sea así —los dolores son despertadores—
la vida nos abofetea y nos tumba al piso.

Y una vez derrumbados nos grita:
¡Despierta!
estoy diciéndote algo, soy tu maestra,
aprenderás si tomas consciencia
que eres solo mi inquilino —no mi dueño—.

Entonces, nos compete ser buenos aprendices,
abrevar en ella para enriquecernos,
nos está gritando cada segundo
¡Vive el presente, disfruta el ahora,
porque más tarde... 
más tarde puede ser nunca!

Viviana Laura Castagno Fuentes
           

SUPERVIVENCIA

Un jardín que detuvo
la precariedad del invierno,
exhibe sin gracia —con tristeza diría—
a una gran variedad de plantas.

Entre ellas hay una que intenta
trepar por un muro de piedras
parece una equilibrista, una etérea
enredadera con flores de campanillas.

¡Cuánto esfuerzo realiza,
cuánto ímpetu para sobrevivir
sobre un remedo de esplendores
que hasta ayer nomás era un vergel!

Ella es el testimonio mudo, silente,
de las ansias de superación, de hidalguía,
—porque aun medrando en el abandono—
su respuesta ha sido un amoroso gajo
con delicadas campanillas 
lilas y violáceas —refulgiendo—.


Viviana Laura Castagno Fuentes
                   

GENUINAS


Las personas genuinas
—se parecen a un buen libro—
en ellas habitan valores  
y sabiduría implícitos.

Son el abrazo dilecto al alma
sin artimañas ni vueltas,
encienden una llama eterna
que ni el tiempo logra apagarla.

Están allí, aunque no estén, 
porque la presencia es innecesaria, 
cuando se generan reciprocidades
los límites geográficos se esfuman. 

Y cuando azotan los vientos bravíos
—de la mentira y la hipocresía—
comienza una desigual lucha 
entre quién atiza y su víctima.

Pero las personas genuinas 
—son el antídoto que las neutraliza—
porque poseen un corazón magno
que solo al amor dan refugio. 

Viviana Laura Castagno Fuentes