Se están poblando los nidos
están llegando sus dueños
exquisitos arquitectos naturales.
Las macilentas ramas esperan
a los delicados retoños que asoman
para restañar sus desnudeces.
Se percibe una discreta irrupción
hay adioses silentes implícitos
mientras se gestan los primeros verdores.
Viviana Laura Castagno Fuentes