Estoy dejando
que la vida me sorprenda
sin esperar nada de nadie
sino de mí solamente.
Estoy mirando el cielo
como cuando era niña
y a solazarme con su belleza
mientras a la primavera intuyo.
Estoy yendo de a poco
sin apuro ni concesiones
se está acotando el camino
tan corto, escueto y sorpresivo.
Estoy agradecida a la vida
ha sido tan magnánima conmigo
por eso nada espero, tuve todo,
fui amada por el amor verdadero
—el que mi madre tejió a medida—.
Viviana Laura Castagno Fuentes