Escudriñar los brotes tiernos
de una suculenta que resiste
a los implacables fríos otoñales.
Observar cómo se volatilizan
las antojadizas formas de las nubes
cuando el viento en deshacerlas se empecina.
Explorar los misterios de la natura
y acabar leyendo sus mensajes implícitos
es la vida insistiendo —a pesar de todo—.
Viviana Laura Castagno Fuentes