Cada vez que regresas
surge una tarea extra
—porque debo rescatarte del exilio—
al que te había confinado
junto a tus recuerdos.
Exiges de mí
un esfuerzo extra,
—es como una reconstrucción—
la casa se quedó vacía
se debilitaron sus paredes
no hay puertas, ni ventanas,
nada quedó indemne.
¿Y cómo edificar de nuevo
lo que se llevó el tiempo, la vida?
¿Cómo hago para despertar
sentimientos que están dormidos,
acostumbrados a una soledad plena
en un cómodo exilio que se llevó todo?
Viviana Laura Castagno Fuentes