Siempre me estoy preguntando: ¿Debo aceptar la perversión que hay en esta sociedad?
¿Acaso debo "naturalizar" que estar mal está bien, o que tener un gobierno integrado por seres perversos que hacen de "la sevicia" su mayor logro es normal?
Honestamente: "Hay que ser indolentes e insensatos para aprobar la decadencia en la que estamos sumidos todos sin excepción alguna, involucro a todos porque nadie queda exento aunque no hayamos sido responsables de este deterioro moral y ético".
Percibo que se regodean en manifestar "la malicia y el desdén por los demás" y cuanto más daño infieran a los ciudadanos... mejor.
La orden o el plan es: Cercenemos la salud cerrando Hospitales, destruyamos la Educación Pública cerrando Centros Educativos, dejemos sin amparo a los discapacitados cerrando Centros para su atención, disolvamos las Obras Sociales, y ya que estamos cerremos Empresas, Comercios y la lista es interminable les confieso. Cerremos todo y que cada uno se haga cargo de su vida, porque al estado "hay que destruirlo" y que se mueran los que tengan que morirse.
Los "pingües negociados" están para los que detentan el poder y sus acólitos que solamente engrosan sus cuentas bancarias.
A la sociedad Argentina "hay que empobrecerla y condenarla al sufrimiento más cruel".
Tenemos un "Parlamiento" integrado por seres inhábiles, ignorantes y siniestros, pactan con "el diablo" si fuese necesario.
Y observo a esta sociedad en estado de aceptación y naturalización de la atroz decadencia en la que nos están sumergiendo día a día.
Disculpen todos: "No acepto naturalizar el mal, no lo haré mientras una gota de sangre fluya por mis venas, no lo haré, porque mi Argentina está siendo destrozada desde sus entrañas por un gobierno enemigo y ajeno a nuestra idiosincrasia".
Viviana Laura Castagno Fuentes