Era una obra de arte,
había que observarla
cada vez que despertaba
—amanecía en el azul de su mirada—
por donde su alma diáfana
en silencio se asomaba.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Era una obra de arte,
había que observarla
cada vez que despertaba
—amanecía en el azul de su mirada—
por donde su alma diáfana
en silencio se asomaba.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Esa inefable expansión
tiene connotaciones únicas
y su excarcelación propone.
Viene con amaneceres
renovadores y expectantes
cuando el sol despunta dentro.
Es una compensación implícita
un sesgo de resiliencia
una oportunidad reciclada.
Quizá también sea un enigma
una necesidad, una analgesia
un herencia de otras vidas.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Distenderse y esfumarse
en los entresijos
de una tarde que languidece
y gentilmente propone
a disfrutar de la nada misma
es una compensación
es un no ser... siendo.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Quédate allí donde pueda verte
cuando están vigentes las luces
y la noche es una posibilidad todavía.
Quédate sin remilgos ni temores
sin la imprudencia de un horario
que solamente al tiempo manipula.
Quédate para siempre si deseas
allí donde los resquemores se exilian
y está el amor en absoluto apogeo.
Viviana Laura Castagno Fuentes
A veces solamente
queda la imaginación
como el referente inexpugnable.
La vida acontece allí
donde los límites se esfuman
y los permisos están habilitados.
Aparece lo ignoto y desafiante
universos aun inexplorados
el averno y el edén una simbiosis.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Reverberan las lozanías
que dejó olvidadas (?)
un estío apresurado.
Han quedado vestigios
de un languideciente jazmín
que pugna por abrazar a un tronco.
Sus bríos están menguando
mientras con hidalguía resisten
los embates de un pertinaz viento.
Mensajes sabios y sutiles
de la vida comunicando
su deseo de medrar aun fenecida.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Cuando a la escritura me entrego
percibo que me incrusta alas
las que sutilmente habilitan
un éxodo fuera de este mundo.
Se torna —posible lo imposible—
se vuelve el mar amigable
el río su furia despliega
mientras los árboles conversan.
Los caminos se desorientan
se desplazan las montañas
las primaveras son otoños
el año es un mes, el día una hora.
Cambian todos los parámetros
se desmoronan los dogmas
la paz amenaza a las guerras
y el alma en ese orbe se regodea.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Sabes que te espero cada día
y que allí no acaban mis ansias
porque te quiero aquí conmigo
mientras desbrozo a la enredadera
para insuflarle bríos jóvenes
y que ante mis ojos no fenezca.
Sabes que te espero cada mañana
cuando amanece detrás de la araucaria
mientras el día se va desmenuzando
porque la oscuridad lo abduce antes,
aguardo que traigas a la primavera
entre los pliegues de tus manos
y a este dubitativo otoño exilies.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Despedir otra vez a la tarde
imbuidos de la convicción
de que hay un alba asegurado
y quedarse en esas aguas
navegando persuadidos
de que son amables intenciones
adheridas a frágiles certidumbres.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Deja que me disgregue
entre las erosiones
que mi estabilidad complica.
Deja que el café se enfríe
como si un glaciar fuese
cada vez que el invierno atiza.
Deja ser a la hojarasca
necesito de la desprolijidad
que ellas con habilidad instalan.
Deja todo como está
y que la vida fluya sin prisa
serena, distendida y afable.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Muchas veces son esquivas las palabras
disfrutan el goce de la búsqueda
poseen una habilidad inherente
a los sentimientos que irán incrustados.
Son grandes evasivas cuando el dolor
es el protagonista por excelencia,
quizás algunas estén debilitadas
y teman claudicar en la soledad
de una escritura que les conmina.
Por eso elijo replegarme un tiempo
y garantizar la fluidez de la entrega
cuando ellas prestas se perciban
tal vez haya una poesía pergeñada
aguardando que tangible la vuelvan.
Viviana Laura Castagno Fuentes