Deseo que tus ojos
despierten cada mañana
con la transparencia impecable
que desde tu alma magna
su luminosidad enciende.
Deseo que tu fortaleza
sea como una montaña
estoica y magnificente
sin quebrantos ni deslaves.
Quédate, no te vayas
porque si te exilias
te aseguro mi amor
que esta vez me iré contigo
no habrá concesiones
y menos arrepentimientos.
Viviana Laura Castagno Fuentes