¿Por qué teme el hombre
a la verdad y ofusca sin piedad
lo que ella naturalmente revela?
La persiguen, la vapulean,
sojuzgan todos sus derechos
y a prisión perpetua la conminan.
¿No sería más fácil y amable
dejar que la verdad se explaye
sin imponerle un bozal previo?
Están ateridos ante la solvencia
porque cuando ella se manifiesta
derrumba una a una a todas las mentiras.
Viviana Laura Castagno Fuentes