Las víctimas verdaderas
son consideradas ahora
como los victimarios.
¿Dónde quedó la verdad
llegará a tiempo (me pregunto)
antes de que el mundo
en la hoguera de la mentira arda?
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Las víctimas verdaderas
son consideradas ahora
como los victimarios.
¿Dónde quedó la verdad
llegará a tiempo (me pregunto)
antes de que el mundo
en la hoguera de la mentira arda?
Me cansa la gente...
me genera hastío
no encuentro comodidad
en el diálogo acotado
y a veces tan prosaico
tan despojado de sentido
tan vacuo y nimio.
Me cansa la gente...
y por eso escribo,
con las letras se genera
un proceso de resguardo
que a salvo me pone
de la hostilidad
que del afuera ingresa
sin mi permiso ni anuencia.
Otra vez, como siempre,
la vil mentira
está diseminándose
mientras a las mentes
arteramente masifica.
Otra vez, el mal
contaminando al bien,
mientras despliega su ardid
de confusiones y malicia.
Y son los mismos...
cambia el poder de las armas
pero no cambian los autores,
el resentimiento es un pésimo
consejero —anula al alma—
el amor por el odio tiene
hace décadas a sus gerentes
desplegando la atrocidad naturalizada.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Tu amor continúa
expandiendo sus raíces
que de límites no sabe,
es una continuidad
solamente...
lo que comenzó aquí
—en este caos terrenal—
tiene ahora su correlato
en ese universo inaprensible
donde la invisibilidad
está hospedando al alma.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Cuando el afuera
se torna inhóspito,
me abstraigo
e inicio un exilio
—una mudanza—
donde lo inicuo
y lo prosaico
carecen de injerencia.
Como si un río fueses,
fluyes con esa idoneidad
que te caracterizaba
por cada resquicio
que los recuerdos habilitan.
Y vienes imbuida naturalmente
de una paz que es diferente
a todas —eleva y atenúa—
las sinuosidades del viaje,
y las pendientes suaves valles
se vuelven transformando
en una plenitud única la travesía
aunque tu ausencia aún duele.
Se parecía a un crepúsculo
cuando mengua sus luces
y las cede a la oscuridad
de una noche en ciernes.
Irradiaba un tenue indicio
de que una nostalgia lenta
se le iba aposentando
en cada célula —sigilosamente—
tan inevitable como evidente.
Viviana Laura Castagno Fuentes
La paciencia, una docente
que en silencio nos organiza,
un camino que nos transforma
en cada tramo, en cada recodo.
Es amor evolucionando
aun cuando la lluvia duele
porque nos sorprendió el clima
y del paraguas nos olvidamos.
Ser pacientes no es ser frágiles
sino intérpretes de los dones
que en estado de latencia viven
y si no los despertamos fenecen.
Cada vez que la tarde
comienza a languidecer
—le digo adiós—,
desde que tengo memoria.
Hoy, reitero ese rito sublime
pero lleva implícito otro mensaje,
despido a la luz crepuscular
y en silencio se acomoda también
un adiós que viaja directamente
a ese lugar donde estarás sonriendo.