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sábado, 31 de agosto de 2019

PALABRAS FENECIDAS



Muchas veces las inclemencias del afuera
se sienten como huracanes destructivos,
arrecian con todo a su paso
y logran arrancar de cuajo los cimientos
que hasta recién nomás me sostenían.

Y quedo a la intemperie más absoluta,
sin lugar seguro ni refugio alguno
el suelo, los caminos, el techo, la vida,
han desaparecido todos en simultáneo.

Son los argumentos que a mis versos socavan
las palabras han huido a su escondite
donde logran sentir que está a salvo
de las inclemencias y de las intemperies.

Viviana Laura Castagno Fuentes
                        

miércoles, 28 de agosto de 2019

PRISIONERAS SIN CONDENA


¿Quién ha osado
—sin anuencia alguna—
poner en cautiverio 
a un delicado ramillete
que tiene a sus flores 
en condición de prisioneras?

Ellas miran con asombro,
hacia un jardín esplendoroso
—que era su cuna natural—
donde medraban libres 
con sus raíces a la tierra 
amorosamente abrazadas.

Pero una mente inhóspita
ha decidido para ellas
—sin hesitar siquiera—
"la pena de muerte".

Desde un impersonal jarrón 
y a través de una ventana
—miran azoradas mientras se ahogan—
la algarabía que reina afuera.

No comprendieron los hombres,
esas florecillas eran hijas
de una planta madre 
—no un objeto para ornar—
impersonales y fríos floreros.


Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 20 de agosto de 2019

TRAMPAS


Hay nudos que atan, atosigan,
cuando nuestro vuelo aplacan, 
son nudos invisibles, hábiles,
que nuestras libertades conculcan.

Dicen que en realidad es la mente,
quién los anuda bien fuerte
para que nuestros pies ágiles
dejen de caminar y sean raíces.

Nudos que tiende la vida 
algunos pueden desatarse 
con facilidad imperceptible, 
pero otros, en óbices se convierten.

Son los nudos gordianos
que la mente pergeña
para que seamos esclavos
de un presidio imaginario.

Pero cuando los descubre
nuestra alma —tan sublime ella—
con idoneidad los eclipsa
y el cautiverio se desmorona.

Viviana Laura Castagno Fuentes

  

sábado, 10 de agosto de 2019

PRIMAVERAS TRUNCAS



¿Sabes?, olvidé en qué capítulo
de nuestra historia sin final, íbamos.
Dejé de recordar el instante exacto
en que faltaron los nexos cómplices,
que nos acercaban y decidieron aislarnos;
se quedaron mudos, como nuestros sueños, 
los que albergaban proyectos tantos.

Ellos estaban cuajados 
de primaveras pródigas y eternas
rebosantes de amorosas prímulas y glicinas,
debo confesarte, busco en mis recuerdos
las razones del desencuentro
hurgo en todas partes
y a medida que avanzo, más retrocedo.

Teníamos un mapa de nuestra vida
que desapareció como por arte de magia
y cabían en él todos los itinerarios,
esbozo recursos y estrategias
para menguar un poco el desconcierto
que produjo nuestra historia sin final
cuando por un agujero negro fue abducida.


Viviana Laura Castagno Fuentes
       

sábado, 3 de agosto de 2019

DÍAS...



Hay días estancos, difíciles, 
las montañas lloran 
lágrimas de rocas, 
nos bloquean los caminos
y la salida nos dificultan.

Son días complejos, arteros,
sentimos que nos invadió el afuera
intoxicando una paz consolidada
y las piezas ordenadas
cual tablero de ajedrez
desperdigadas yacen ahora.

Pero, a pesar de ese amasijo,
surge una fuerza que no conocíamos
comienza a organizar nuestro caos
y descubrimos una fortaleza
que sin estímulo externo
hubiese permanecido dormida.

Es la vida, tan impetuosa ella,
es pedagógica hasta cuando nos demuele. 

Nada, nada de lo acontecido
sucede sin modificar algo,
—cambiamos, con anestesia o sin ella—
es la vida, no hay fórmulas,
continuar es la única salida.

Viviana Laura Castagno Fuentes
        

LO MUSTIO



Hay tantos árboles enjutos
que de harapos visten,
se han quedado desnudos, 
hasta sus sombras perdieron
que eran alivio y amparo.

Hay tristeza acumulada,
hay demasiadas ausencias
no sólo están desvestidos
sino también huérfanos
de sus aves y sus cantos. 

Hay árboles tan desolados, 
que hasta su angustia comparten, 
—el viento es el gran confidente—
cuando entre sus intersticios
de troncos y vacías ramas, ruge.

Todo llega, todo fluye y pasa,
los días para renacer se acercan,
hasta el sol está alumbrando más rato
—como si estuviese anunciando —
que pronto estallarán de brotes
sus estoicas desnudeces.

Viviana Laura Castagno Fuentes