En épocas
donde la intimidad
ha escapado de sus límites
—para ser exhibida sin pudores—
el alma está desorientada
y no encuentra todavía
ese resquicio de soledad
donde antes estaba cómoda.
Exhibicionismo abyecto
—para la ostentación materialista—
es la transgresión obscena
detrás de una fama volátil
que será un olvido mañana
—porque de vacíos está atiborrada—.
Viviana Laura Castagno Fuentes