¿Por qué no encandila el sol
y todo está ensombrecido,
ya no deslumbra el jardín
y se esfumaron las luces?
¿Por qué se alejó el zorzal
que nuestros sueños desvelaba
cuando la noche era aún ama
y el amanecer una fantasía?
¿Por qué la arena suave y dorada
es ahora una ciénaga lúgubre
que ni siquiera sostiene
mis vacilantes pisadas?
¿Por qué tu aljaba ha cedido
sus brillos y hasta sus colores,
está opaca y deslucida
en actitud languideciente?
¿Por qué se quedó la casa
aterida entre ausencias y vacíos
instalando adentro un desgarro
que de resarcimientos está huérfano?
En memoria de mi "Madre Amada"
Viviana Laura Castagno Fuentes