Descubrir finalmente
que existen intersticios impensados
donde se alojan sentimientos de estreno
que aun conocidos —aparentan ser extraños todavía—.
Y dejarlos ser a su antojo, no resistir un ápice,
—no por cobardía ni por negligencia—
sino porque en medio de este inasible páramo
las claudicaciones lejos de menguar —se fortalecen—.
Viviana Laura Castagno Fuentes