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domingo, 22 de noviembre de 2020

SOMOS NOSOTROS

 

Somos tercos reincidentes 

buscamos justificaciones

y pretendemos respuestas

justo allí, donde no hay ninguna.


Somos reacios consuetudinarios, 

endilgamos a los imponderables 

aquello que nos compete

porque somos los responsables.


Somos remedos de adultos

en niños devenidos, 

buscamos el amparo afuera

sabiendo que la contención

está aguardándonos dentro.


Somos eternos buscadores

de un tesoro que nos aguarda,

sin advertir -por pereza a veces-

que ese tesoro, somos nosotros.


Viviana Laura Castagno Fuentes


viernes, 20 de noviembre de 2020

NO ES OLVIDO...


No, no hay olvido,

—solo son intermitencias—

cada vez que de silencios

y pausas, me invisto,

porque los reclamos

de mi alma, acato.


No, no hay olvido,

—busco los espacios necesarios—

sin los estériles

e imprudentes óbices

que solamente confusiones

innecesarias provocan.


No, no hay olvido,

soy agua de río fluyendo,

soy nube mutando de forma

soy alfarera modelando sueños.


No, no hay olvido,

—son mis alas ávidas—

clamando por cielos,

porque los mismos

—a veces no esperan—

y sobre esperas vacuas

soy autodidacta. 


No, no hay olvido...


Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 18 de noviembre de 2020

SÍ, LAS HAY


Existen personas fuego,
hacen crepitar la llama
de leños aún húmedos
cuando los fríos gélidos queman.

Hay otras que son luces,
encienden cielos ominosos
y logran mutar en día
noches largas e interminables.

Hay personas brisa,
acompañan sin decir nada
los vaivenes de las aguas
cuando están calmas o bravías.

Hay personas mixturas:
son fuego, luces y brisas, 
pero también las hay simiente 
insuflan sin proponerse siquiera 
toda la paz y la plenitud,
estén presentes o ausentes, no importa.
 


Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 12 de noviembre de 2020

LA SUGERENCIA


No desesperes

—fue la sugerencia—

frecuenta mucho la costa,

—me dijo— 

y esas palabras tan profundas, 

en mi alma aterida resonaron. 


Y la pregunta es, amigo mío: 

¿Acaso tienes potestades privilegiadas

que cuarenta años de ausencia, 

justifican que yo desconozca?


Tal vez, sea una ignorante supina, 

cuatro décadas nos escindieron

y te has convertido en un versado

en analgesias que atenúan

o erradican de cuajo

desazones, que día a día crecen.


Haré caso a la amorosa propuesta, 

me acercaré hasta tu margen

cuando arrecien tempestades

de esas que se desatan muy dentro. 


Confío en tus dones naturales

—si sabrás sobre borrascas— 

tus aguas acunan dolores nuevos

pero también aquellos 

que por tozudos, se petrificaron.


Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 11 de noviembre de 2020

DESCONCERTADA


No, aún no hay reencuentro, 

hurgo en mis entrañas

allí, donde los recuerdos viven

y poseen una vigencia absoluta. 


Porque el presente es un desierto

un amasijo informe, mudo, 

arenas blandas e inestables

donde los sentimientos fenecen. 


Nada es lo que era, 

los ínfimos lazos se rompieron

solamente el pasado está indemne

todo lo demás es un desconcierto. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

martes, 10 de noviembre de 2020

DÉJALA SER


No desgarres a la flor

respeta sus ciclos naturales, 

deja a su ovario ser fruto un día 

segarás varias vidas si la arrancas.


Deja que exhiba su amor

cada vez que tú la observas, 

ella se entrega sin límites

porque sobre mezquindad, no sabe.


Piensa un poco, analiza,

ella es hija y será madre un día

no nació para ser ornamento

ni para fenecer en un recipiente

con su tallo en el agua asfixiado.


Viviana Laura Castagno Fuentes


ESCISIONES


Y se quedó mi alma aquel día

en algún recodo del itinerario, 

intentando tal vez hallar certezas

entre un amasijo de incertidumbres.


Es tan complejo el proceso

no existen anclajes, no existen,

hay amalgamas informes

entre un pasado aún vigente

y un presente por ausencias habitado.


Y se quedó mi alma aquel día,

se mimetizó tal vez en los pinares

o se durmió entre lo inexplicable,

intentando despertar un día

para embeberse en una realidad

que desearía ella, fuese solo un sueño.


Viviana Laura Castagno Fuentes