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miércoles, 30 de diciembre de 2020

ADIÓS A UN GRAN DOCENTE



Y te digo adiós

año viejo,

con una mixtura imperfecta

entre sinsabores impuestos

y plenitudes muchas

que cambios radicales trajeron.


Y te digo adiós

año viejo,

así por adelantado

como deseando con vehemencia

tu partida inevitable

sin estériles reclamos

solamente con agradecimientos.


Y te digo adiós amigo,

has sido un paradigma

desnudaste a la humanidad

como nunca antes,

ella cedió ante el miedo

todas sus potestades

y se quedó esperando

una solución mágica la ignara.


Tal vez amigo, tu sucesor

sea portador de despertares

para tantas almas

que adormiladas viajan,

entregando sin hesitar

lo más valioso que poseen 

-la vida misma-

por temor a una muerte 

que vendrá de todos modos.


Y te digo adiós año viejo,

has sido un gran docente

pero debo admitir amigo

imbuida de una gran tristeza

que tus alumnos 

están casi todos reprobados.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LO QUE ÉL NO SABE...


¿Llega adormilado el amor

cuando en nuestro ocaso aparece?

¿O no supimos percibir su presencia

cuando en nuestros amaneceres estuvo?


¿Fue un habilidoso jugador

idóneo para ocultarse

y propiciar la búsqueda,

pero cuando lo descubrimos

ni él, ni nosotros, prestos estábamos? 


¿Será que el amor espera

el momento exacto, puntual,

para llamar a la puerta

y con sigilo se queda aguardando?


Pero lo que no sabe el esquivo,

lo que ignora el escurridizo

cuando a jugar nos induce,

es que corre el riesgo certero

de no ser atendido

cuando a golpear nuestra puerta

un día no muy lejano, decida.


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 20 de diciembre de 2020

¿HUMANOS HUMANIZADOS?

 

Estas actitudes de los hombres 

que incomprensibles los vuelven,

minimizan sus discernimientos

en prisioneros voluntarios 

decidieron convertirse, 

por decisiones de los otros. 


Me pregunto muchas veces

¿dónde está la evolución humana?

si por la dictadura de las opiniones

ellos han cedido sus libertades, 

sin intentar siquiera

escuchar lo que sus almas gritan.


Retrocedió el raciocinio

se redujo a una expresión mínima,

pero queda como resarcimiento 

la enorme sabiduría de la natura

que sobre mezquindades no sabe,

porque para entregarse  

fue creada un día

y nos da una lección impecable:

"ella no encierra a sus maravillas".


Me decepcionaron los humanos,

son hoy un esperpento, jirones, 

retrocedieron por amor al miedo

y por temor a la muerte 

-que a todos nos llegará a un día-

están por ignorancia hoy

"muertos en vida".


Viviana Laura Castagno Fuentes

ADIÓS...


Y te digo adiós amada mía,

con un nudo gordiano

en mi garganta atosigado,

aunque soy consciente

las despedidas duelen

pero cuántas veces

en inevitables se vuelven.


Y te digo adiós amada mía,

llegaste a mi vida

para transmutarla,

has sido una prestidigitadora

con elegancia y solvencia

trajiste tus bondades todas 

para disipar con creces

la precariedad, que instaló el invierno.


Y te digo adiós amada mía,

aunque en realidad

desearía un ¡hola!

pero son las vicisitudes, las etapas,

nada dura para siempre

ni siquiera tu belleza incomparable.


Estarás buscando otros escenarios,

aquí, allá, en todas partes

donde reiniciar tus dones magistrales

y aquí me quedo 

diciéndote adiós

cuando mi alma en realidad

desearía decirte:

¡Bienvenida mi amada primavera!


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 12 de diciembre de 2020

APARIENCIAS SOLAMENTE


-¿En qué piensas?- afirmó.


Y mi respuesta

no tardó en llegar:

-Cada vez 

que taciturna me veas

haz silencio te pido,

estoy dejando fluir

a mis silencios

mientras alas les incrusto.


Y ellos están tan ávidos 

que en avecillas mutan

cuando eligen partir

hacia ignotos universos.


Otras veces,

en una montaña informe

de ellos me convierto

y en apariencia 

enmudecidos yacen.


Pero si miras muy dentro

-con actitud escudriñadora-

verás fácilmente

que no existen

esos aparentes silencios,

ellos en expertos oradores

se convierten 

cuando intuyen 

que una situación 

lo amerita.


Los silencios,

avecillas ávidas unas veces

oradores expertos otras tantas,

el misterio perpetuo

cuando la mente inquieta urde 

y el alma mansa, su paz reclama.


¿En qué piensas?


Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 11 de diciembre de 2020

LO QUE ELLA SABE


 Sabe mi alma, 

lo rectilíneo es para la geometría 

no existen caminos llanos

porque en las sinuosidades

está el aprendizaje. 


Sabe mi alma, 

que hay un cielo donde asirse

cuando aquí abajo los hombres

trastocan lo simple y bello 

en tragedias absurdas

e incomprensibles. 


Sabe mi alma, 

la vida es una alternativa constante 

entre sucesos prósperos 

y también adversos

y que la palabra "nunca" 

debería estar prohibida. 


Sabe mi alma, 

que la felicidad no es un decreto

no está asida a bienes materiales 

no tiene rostro ni cuerpo 

está adosada muy dentro 

justo allí, donde habita ella. 


Sabe mi alma, 

el presente es una ráfaga,

el futuro un acto de confianza

—el pasado nos amuebla— 

y de él somos alumnos

aunque con insistencia

intentemos subestimarlo.


Sabe mi alma... 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

lunes, 7 de diciembre de 2020

OCASOS


 Aquel cielo cómplice

—el nexo donde coincidíamos—

bajó el telón un día

secuestró su magia

y apagó para siempre

el lucero donde nos mirábamos. 


Los caminos recorridos

quedaron en la memoria,

yacen atesorados

eran tan vastos, tan pródigos,

hoy poseen carteles de clausura.


La luna que guardaba

nuestros anhelos cada noche, 

tiene su faz cansada

minimizó el brillo inmaculado

porque sucumbieron los sueños. 


Las aguas impetuosas del río 

en estanque devinieron, 

—en un acto de empatía tal vez—

decidieron ser aguas quedas

acompañando el final inesperado


Las gardenias primorosas 

menguaron el esplendor esa mañana

la espera fue estéril, 

y ellas sobre esperas

no comprenden, son flores.


Los proyectos amorosos 

se volatilizaron, 

no hay luna, ni nexo 

se confundieron los caminos 

hacia ningún lado, 

canceló el río a sus cascadas

y por hastío, las gardenias fenecieron. 


Viviana Laura Castagno Fuentes