SÍGUEME EN MI BLOG

viernes, 8 de enero de 2021

MI ABUELA "LAURA"


¿Dónde andarás 
en estos días estivales
cuando los soles abrasadores 
la piel sin piedad laceran
y los ojos enceguecen?

¿Dónde estarás 
—me pregunto—
cuando las sombras 
de los paraísos
—aquel amparo seguro—
guardan aun vestigios 
de tu recuerdo?

Y confieso que te busco,
allí donde la tierra estoica
tiene sus heridas abiertas
porque se empecinó
el sol con ellas
y sus desgarros duelen.

Y hurgo en ese cielo plácido,
me pierdo en un mar de estrellas
busco la que es mi faro 
 —imagino que en ella— 
nos miramos ambas.

Tiempos estivales te despiertan
—aunque en mí jamás duermes—
traen consigo tus carcajadas
—el lugar más seguro del planeta—
donde a los sueños
todos juntos, despabilabas.

Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 3 de enero de 2021

MIS DESEOS


Ya no soy aquella jovencita

—la que eligió partir— 

cuando la primavera 

a un hierático invierno

despedía.


Transcurrieron décadas varias,

—casi nada o demasiado—

todo depende 

de la perspectiva

o del cristal con que miremos.


Para mí fueron 

—los años exactos—

para emprender el proceso

de aprendizaje

que nos demanda

este viaje finito

al que denominamos vida.


Ya no soy aquella jovencita,

—imbuida de sueños tantos—

pero también de miedos

a los que debí sepultar

uno a uno 

mientras seguía caminando.


Hoy, cuando avizoro

que en mi hoja de ruta

—es exiguo lo inexplorado—

que lo ya recorrido,

solamente unos pocos deseos 

me amueblan, muy pocos,

y caben todos en mi mano cerrada.


Quiero esta paz del presente,

—necesito a pocas personas—

y de esas que no hacen ruido

ni cuando ingresan 

ni cuando con sigilo se marchan.


Quiero a mi naturaleza

dando lecciones diarias

de sabiduría incomparable;

—quiero a mi río único—

con sus playas sedientas

pero también 

cuando están desaparecidas

porque lluvias pertinaces

decidieron ahogarlas.


Quiero a mis glicinas

derramándose en cascadas

desde un muro derruido

—pretendiendo ser vides—

en fragantes racimos devenidas.


Quiero a mis amaneceres

cuando los zorzales despiertan,

—a mis cielos arrebolados—

incendiando los atardeceres

espectáculos cinematográficos, 

magnificencias naturales

que el universo obsequia.


Definitivamente

—ya no soy aquella jovencita—

sino una mujer que ansía

—lo más sencillo e importante—

lo que no se ostenta

porque son bienes 

que solamente el alma atesora

sin códigos de seguridad, ni claves.


Es la paz interior, 

—el amor anclado muy dentro—

es la verdad sin cortapisas

porque la mentira 

—es un desgaste innecesario—

compañeros todos

de este apasionante 

y pedagógico viaje

denominado vida.


Viviana Laura Castagno Fuentes


miércoles, 30 de diciembre de 2020

ADIÓS A UN GRAN DOCENTE



Y te digo adiós

año viejo,

con una mixtura imperfecta

entre sinsabores impuestos

y plenitudes muchas

que cambios radicales trajeron.


Y te digo adiós

año viejo,

así por adelantado

como deseando con vehemencia

tu partida inevitable

sin estériles reclamos

solamente con agradecimientos.


Y te digo adiós amigo,

has sido un paradigma

desnudaste a la humanidad

como nunca antes,

ella cedió ante el miedo

todas sus potestades

y se quedó esperando

una solución mágica la ignara.


Tal vez amigo, tu sucesor

sea portador de despertares

para tantas almas

que adormiladas viajan,

entregando sin hesitar

lo más valioso que poseen 

-la vida misma-

por temor a una muerte 

que vendrá de todos modos.


Y te digo adiós año viejo,

has sido un gran docente

pero debo admitir amigo

imbuida de una gran tristeza

que tus alumnos 

están casi todos reprobados.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LO QUE ÉL NO SABE...


¿Llega adormilado el amor

cuando en nuestro ocaso aparece?

¿O no supimos percibir su presencia

cuando en nuestros amaneceres estuvo?


¿Fue un habilidoso jugador

idóneo para ocultarse

y propiciar la búsqueda,

pero cuando lo descubrimos

ni él, ni nosotros, prestos estábamos? 


¿Será que el amor espera

el momento exacto, puntual,

para llamar a la puerta

y con sigilo se queda aguardando?


Pero lo que no sabe el esquivo,

lo que ignora el escurridizo

cuando a jugar nos induce,

es que corre el riesgo certero

de no ser atendido

cuando a golpear nuestra puerta

un día no muy lejano, decida.


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 20 de diciembre de 2020

¿HUMANOS HUMANIZADOS?

 

Estas actitudes de los hombres 

que incomprensibles los vuelven,

minimizan sus discernimientos

en prisioneros voluntarios 

decidieron convertirse, 

por decisiones de los otros. 


Me pregunto muchas veces

¿dónde está la evolución humana?

si por la dictadura de las opiniones

ellos han cedido sus libertades, 

sin intentar siquiera

escuchar lo que sus almas gritan.


Retrocedió el raciocinio

se redujo a una expresión mínima,

pero queda como resarcimiento 

la enorme sabiduría de la natura

que sobre mezquindades no sabe,

porque para entregarse  

fue creada un día

y nos da una lección impecable:

"ella no encierra a sus maravillas".


Me decepcionaron los humanos,

son hoy un esperpento, jirones, 

retrocedieron por amor al miedo

y por temor a la muerte 

-que a todos nos llegará a un día-

están por ignorancia hoy

"muertos en vida".


Viviana Laura Castagno Fuentes

ADIÓS...


Y te digo adiós amada mía,

con un nudo gordiano

en mi garganta atosigado,

aunque soy consciente

las despedidas duelen

pero cuántas veces

en inevitables se vuelven.


Y te digo adiós amada mía,

llegaste a mi vida

para transmutarla,

has sido una prestidigitadora

con elegancia y solvencia

trajiste tus bondades todas 

para disipar con creces

la precariedad, que instaló el invierno.


Y te digo adiós amada mía,

aunque en realidad

desearía un ¡hola!

pero son las vicisitudes, las etapas,

nada dura para siempre

ni siquiera tu belleza incomparable.


Estarás buscando otros escenarios,

aquí, allá, en todas partes

donde reiniciar tus dones magistrales

y aquí me quedo 

diciéndote adiós

cuando mi alma en realidad

desearía decirte:

¡Bienvenida mi amada primavera!


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 12 de diciembre de 2020

APARIENCIAS SOLAMENTE


-¿En qué piensas?- afirmó.


Y mi respuesta

no tardó en llegar:

-Cada vez 

que taciturna me veas

haz silencio te pido,

estoy dejando fluir

a mis silencios

mientras alas les incrusto.


Y ellos están tan ávidos 

que en avecillas mutan

cuando eligen partir

hacia ignotos universos.


Otras veces,

en una montaña informe

de ellos me convierto

y en apariencia 

enmudecidos yacen.


Pero si miras muy dentro

-con actitud escudriñadora-

verás fácilmente

que no existen

esos aparentes silencios,

ellos en expertos oradores

se convierten 

cuando intuyen 

que una situación 

lo amerita.


Los silencios,

avecillas ávidas unas veces

oradores expertos otras tantas,

el misterio perpetuo

cuando la mente inquieta urde 

y el alma mansa, su paz reclama.


¿En qué piensas?


Viviana Laura Castagno Fuentes