Los líderes de varios países están locos, parece que se generó una epidemia de seres siniestros y orates que solventan guerras atroces y genocidios desde hace décadas, mientras están instigando invasiones en Latinoamérica sin respetar el derecho fundamental a la libre determinación de sus pueblos.
La sevicia se ha extendido y lo más preocupante es la naturalización que las sociedades hacen de ella. ¿Por qué no hay rebelión?, porque el odio se ha esparcido y mientras no sea exiliado desde el alma de cada individuo: la paz será una utopía endeble y efímera.
No creo en la evolución humana, no hay tal evolución ni la habrá, hasta que las atroces guerras no desaparezcan de la faz planetaria y con ellas los mediocres liderazgos inicuos que a los seres humanos sojuzgan y asesinan.
Viviana Laura Castagno Fuentes