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jueves, 8 de enero de 2026

PARÁBOLA

Un bellísimo atardecer 

interpretó su libreto, 

un actor de la natura

que se retira de escena 

y cede su espacio 

a otro protagonista. 

Quizá sea el mensajero 

sobre un final inescrutable, 

que se parecerá a sus luces 

"con etapas para destellar 

y otras para minimizarse" 

mientras con donaire 

van desapareciendo. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

PLACER

La lectura, ese refugio insospechado, ese reparo amable que a la mente suscita mientras al alma plácida cautiva.


Pone en jaque muchas veces lo que hemos aprendido y nos desafía con contundencia, sin lastimar un ápice.


Desordena y despabila los conceptos todos, es la naturaleza misma con sus estaciones y sus procesos de adaptación permanente. 


Es un diálogo —íntimo y a medida— entre el autor y nosotros los lectores, los que en las páginas de un libro en ávidos exploradores nos convertimos.


Muchas veces lo leído nos resultó intrascendente, no logró modificar nada y es natural que suceda porque acicatea la búsqueda. 


Pero, hay lecturas que nos invitan a cerrar los ojos para navegar en los mares que exhiben mientras nos proponen discernir y hasta me animo a decir —que cada palabra es portadora de nuevas perspectivas—. 


Son esas experiencias extraordinarias que inducen a nuestro raciocinio mientras muy sutilmente —nos cambian—. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

miércoles, 7 de enero de 2026

TU IMPRONTA

Sabrás

que continúas creando

los caminos que me llevan

lejos de la confusión

y del ruido vacuo y estéril. 


Sabrás 

se ha quedado el páramo, 

antes lo miraba de soslayo

pero ahora estoy sembrando

retoños de fucsias y gardenias. 


Sabrás 

cambió todo sin reticencias, 

la vida es hoy menos interesante 

le imprimías tu peculiar sesgo 

que en un tris abdujo, aquel estío. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

martes, 6 de enero de 2026

REFUGIADA

Percibo íntimamente 

que el afuera 

se fue convirtiendo 

en un lugar volátil 

e inseguro. 

Me incomoda, 

inhabilita a mis alas 

—justamente a ellas—

que del suelo me elevan

y me conducen 

hacia el refugio 

donde viven las letras. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


ADULTOS MALHERIDOS

Estamos como estamos —porque hemos asesinado a nuestro niño interior— y así nos está yendo. Nos hemos extraviado en un mundo que nos propone —un consumismo abyecto— que a un vacío absoluto nos conduce. 


Fuimos indolentes, nos convencieron que la adultez consistía en asumir actitudes rígidas, nos dejamos engullir por los dogmas que anquilosan al pensamiento, lo nivelan y acaban igualándolo, porque —es confortable— emitir las mismas ideas para agradar al resto. 


Todos piensan lo mismo, visten como —la moda establece—, nadie se atreve a ser diferente porque hay que —seguir a la masa—, es más cómodo, no hay que asumir riesgos.


Y he ahí el dilema, seguir los cánticos de nuestra alma prístina, —implica deshacernos antes de toda la hojarasca que la asfixia y la reduce a un remedo solamente mientras la minimiza—. 


Seamos auténticos, hagamos siempre un pacto con —la verdad— y desdeñemos a —la mentira — que es tan dañina y nos lleva por senderos que a nuestra paz interior conmociona y desasosiega. 


Sí, debemos ser adultos responsables sin necesidad de elidir al niño que nos habita —él posee las potencialidades intactas—, con ellas al mundo vinimos, pero en el camino les asestamos un golpe feroz y a escombros las redujimos porque teníamos que ser iguales (era más fácil) aunque implicase —soterrar antes al alma— que sobrevive agonizante, infeliz y sofocada. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


lunes, 5 de enero de 2026

UN OCASO DIFERENTE

Un crepúsculo diferente, aunque su sol y su cielo arrebolado sean los mismos, una tarde que me encuentra entre el desconcierto y el desasosiego. 

Y la vida que bulle, y los sueños que tímidamente se expanden mientras se consolidan.

Y la paz que se esmera en esparcirse dentro, mientras la externa se percibe amenazada por la indolencia y la estolidez de los ignaros humanos. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

CONMOCIONADA

 Definitivamente no concibo la vida sin honor.

¿Estoy equivocada? 

¿Soy ingenua o tal vez una ignorante supina? 

Podrán poner el adjetivo calificativo que más deseen, no me interesa realmente, porque desde muy pequeña fui muy sensible y ningún sufrimiento humano "me ha sido indiferente". 

Estamos asistiendo a un hecho extremadamente grave, triste y recién comenzó todo, no logro atisbar las consecuencias del mismo y conociendo a los protagonistas —temo que haya un agravamiento feroz—.

Deseo que los líderes mundiales a acusen recibo y se pongan los pantalones largos, intervengan para obligar a respetar  —la autodeterminación de los pueblos— y garanticen la paz tan ansiada.

Deseamos vivir en paz, sin injerencias con avideces. 


Viviana Laura Castagno Fuentes