Quizás un día
descubra por fin
lo que anhelé
cuando niña
—el instante exacto—
en que el crepúsculo
cede sus alicaídas luces
a la misteriosa noche
y con sumo donaire
a otros lares se retira.
Quizá no sea
un harto imposible,
en un vasto universo
de extremas potencialidades
donde todo puede ser
ante nuestros ojos
incrédulos y reacios
aunque en realidad
cabe la certera posibilidad
de que no acontezca nunca.