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sábado, 18 de mayo de 2019

DONDE SEA...



Donde sea que te encuentres,
tal vez estés en el mar
—tu elemento natural—
en tu ciudad tan querida
o mirando el cielo,
como escudriñándolo.

Donde sea que te encuentres,
junto a tus seres amados,
tal vez realizando un viaje
o leyendo algún libro interesante.

Donde sea que te encuentres,
puedo imaginarte en un prado
mirando el vuelo de las aves
y deseando ser una de ellas.

Donde sea que te encuentres,
ordenando tareas atrasadas
cuidando de los otros, con esmero, 
o con tu mente en los recuerdos 
enmarañados y ausentes. 

Donde sea amiga, donde sea,
solo recuerda que hasta allí
viajan mis deseos indubitables
para que la vida te haya preservado
de todo, estés a resguardo
y de las inclemencias protegida. 

Donde sea que te encuentres,
tienes un lugar de privilegio 
en los recuerdos que albergo, 
elijo imaginar primaveras eternas
aunque se cuelen inviernos cruentos. 

Donde sea amiga, donde sea, 
habrá siempre una luz encendida, 
tal vez sea difícil que hoy la veas,
pero vendrá un mañana distinto.

Donde sea amiga, donde sea,
he enviado mensajes tantos
que de mutismo se vistieron, 
fueron hasta ti y no regresaron,
confieso que me acostumbré 
y hoy los silencios son amos y dueños. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 
                      

miércoles, 8 de mayo de 2019

CAMBÁ



Mirando recién una foto tuya, 
tomé plena consciencia, 
—tardé en hacerlo y lo asumo—
porque necesitabas tu libertad, tu ámbito, 
y por amor te lo arrebatamos. 

Era amor o tal vez egoísmo no deseado lo que generó el equívoco, 
si te hubiésemos entregado 
a la libertad que tanto "husmeabas" 
cabía el riesgo, de que serías incapaz 
de defenderte, de sobrevivir solo. 

Son las incoherencias humanas
y debo asumir las responsabilidades. 

Nos ingresó un día, tu amor por el alma, 
cuando un par de ojos profundos y escudriñadores
nos caló hasta lo más profundo. 

Creímos que ofrendar un refugio 
—donde el amor abundaba—, era la respuesta, 
pero nos equivocamos sin desearlo. 

Hoy, más vieja —o más adulta y tal vez más sabia—
debo pedirte tantas disculpas, tantas, 
naciste para desafiar a los vientos, 
para explorar los interminables campos
y de todo eso te privamos. 

¡Cuánta ignorancia supina!... 
porque te amábamos y aún lo hacemos. 
En tu cielo de perro estarás esperando, 
allí nos reencontraremos muy pronto, 
fuiste un fiel compañero mi niño rebelde, 
mi amado "cambá" olvidarte... no puedo. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 

domingo, 5 de mayo de 2019

DESASOSIEGOS



Olvidé lo que éramos,
fueron tantos los proyectos,
íbamos por un camino previsible, 
y de pronto...
aparecieron los desvíos.

Olvidé hacia dónde íbamos,
éramos una barca hacia 
un puerto seguro, pero,
sufrió un naufragio intempestivo
en un océano con aguas turbulentas.

Olvidé los rastros del pasado,
porque en el presente
nos extraviamos,
se nos deshizo el futuro
y hoy 
entre escombros
amorfos y mudos yacemos. 

Olvidé y el olvido es mi hechura
estoy perdida en medio de la nada, 
no me encuentro en tu mirada
y tal vez también te pierdas en la mía. 

Olvidé, lo hemos olvidado, 
hubo imprudentes injerencias 
y en aquel cielo donde coincidíamos
ya no quedan ni estrellas, ni soles, 
ni lunas con sus complicidades, 
no hay luces y ellas eran nuestro faro. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 

EL RENUENTE



Está tan obstinado el otoño
y no se define todavía 
si desea ser primavera larga
o un languideciente verano.

Está tan extraño el otoño, 
hasta las aves se desorientaron,
habían partido hacia otros cielos
y a los ya explorados regresaron. 

Está tan raro, es una evasión parece,
tal vez no tuvo los bríos suficientes,
para ser el predecesor del invierno
y la adaptación a los fríos venideros.

Está tan ambivalente este otoño,
parece un capricho de la natura,
una mixtura osada entre dos estaciones,
un indeciso, que no es primavera,
pero tampoco es verano.


Viviana Laura Castagno Fuentes
                           

viernes, 3 de mayo de 2019

NIÑA MÁGICA



Ella observa, escudriña, 
con enorme pasión implícita;
su mirada es pura,
no ha sido contaminada
por esquirlas del afuera.

Ha sido artífice
de un primoroso jardín
que con amor cuida, 
tiene un alma vieja
instalada en su cuerpo de niña. 

Ama a las flores todas,
riega la tierra donde medran
y es su deleite observarlas
mientras una brisa imperceptible, 
con una suave música las mece.

Ella sabe, jamás serán arrancadas
las cultivó con esmero,
para respetar los ciclos naturales,
sus flores serán frutos un día,
no adornos, para fenecer ahogadas.

Viviana Laura Castagno Fuentes


                        

DISTANCIAS...


Con los años he comprendido
que la distancia no separa,
logra mantener incólumes
vínculos forjados en el alma.

Pero, hay otras distancias,
que no son físicas, ni geográficas,
son escarpados desfiladeros,
aíslan, aun cuando estamos cerca.

La distancia tiene su génesis
dentro de nosotros, allí se gesta,
puede acercar lejanías extremas
y volver inasible, lo aun presente.

Distancia, una palabra, un sustantivo,
un dolor inconmensurable,
cuando cercanas, las almas,
ausencias insondables, se tornan.

Viviana Laura Castagno Fuentes

                         

viernes, 26 de abril de 2019

ESCINDIDA

Tal vez, me equivoqué de siglo,
tal vez, me imbuí de valores
y en realidad, se trataba de códigos,
tal vez sea eso y más todavía.

Me siento escindida...
mi mente dice: ¡adelante!
pero mi intuición más profunda
enciende su luz roja de peligro.

La honestidad, la verdad,
eran el ropaje que abrigaba
y preservaban a la existencia
de las inclemencias del afuera.

Un apretón de manos
sellaba cualquier acuerdo,
una palmada cálida en la espalda
reemplazaba al litigio y al abogado.

No me gratifica el mundo
me siento una extraña,
una huérfana que busca
más humanismo, menos maldad.

Y no esquivo los cambios,
porque son parte de la vida,
me desconcierta que sean
para desbaratar paradigmas. 

Viviana Laura Castagno Fuentes