SÍGUEME EN MI BLOG

jueves, 15 de octubre de 2020

PUEBLO MÍO (BIS)


En este derrotero improvisado

sabes que estoy empeñada 

en dejar de ser dos desconocidos, 

—cuarenta años han transcurrido—

hemos estado ambos ausentes,

y en nuestras vidas imbuidos.


Insisto amigo mío, eres otro,

dejé a un pueblo munido de verdores

y me desencantó que tus sombras

no tengan a los bellos jacarandás

y a los paraísos, como sus guardianes.


¿Qué sucedió, quién ordenó 

esta incomprensible masacre?


¿Quién tuvo la osadía, la tozudez

para secuestrar tantas bondades?,

—eran el reparo vegetal perfecto—

para los estíos abrasadores

y proveedores del oxígeno

que la vida toda garantizan.


Comprendo amigo, te excuso,

los humanos son desbaratadores

en aras de la evolución, del cambio, 

—mutilan dones extraordinarios—

con una displicencia incomprensible. 


Pueblo mío, deberás tener paciencia

—porque cuatro décadas la invitan—

me fui cuando la primavera era ama

regresé cuando el invierno languidecía 

—y se quedaron amores amigo—

amores que mi alma extraña todavía. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

miércoles, 14 de octubre de 2020

LO QUE ERES


Eres un agradable desconcierto, 

te llenas de preguntas inciertas

aún cuando las respuestas huelgan

y en una gota de mar te ahogas.


Eres tanto, porque tanto eres,

un vergel con orquídeas ordenado

un cielo límpido e inconmensurable

un mensaje puntual en la madrugada


Eres un olvido intermitente, 

un renacer recurrente a diario, 

eres un océano sin límites ni costas

un sueño despierto, una luz perpetua. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

HARÍA UN PACTO


Si de mí dependiese

haría un pacto íntimo, 

tal vez sea una osadía

o una injerencia inapropiada, 

pero juro, que lo intentaría.


Si de mí dependiese,

aun con el mundo en contra

establecería cambios drásticos,

serían sin preparación alguna

sucederían en cuestión de horas.


Si de mí dependiese,

las glicinas, los jazmines, 

las bellísimas camelias matizadas,

los vergeles, el cielo diáfano,

gozarían de una perpetuidad asegurada

porque habré pactado con la natura:

"la estancia de una primavera sempiterna". 


Todo eso y mucho más también

—si de mí dependiese-—


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 10 de octubre de 2020

LA BELDAD


Una bellísima flor, 

es un poema sin palabras 

es una ofrenda desinteresada, 

es la sonrisa eximia de la natura. 


Una flor guarda dones increíbles, 

se ofrece a otros seres vivientes

es hogar y proveedora la dúctil, 

mientras nuestros sentidos deleita. 


Una flor no se explica, ni se infiere, 

no es para la mente inquisidora, 

es una obra de arte prodigiosa 

que solo el alma amorosa comprende.


Viviana Laura Castagno Fuentes 


viernes, 9 de octubre de 2020

CICLOS


Cuarenta años transcurrieron

y regresé al lugar 

del que partí una vez

persiguiendo sueños. 


Cuarenta años, 

es muy poco

o es demasiado, 

según la perspectiva

con la que miremos.


Cuarenta años, 

preñados de aprendizajes, 

cambios permanentes

aquí, allá y en todas partes. 


Cuarenta años, 

un viaje intempestivo

el alma estrujada

llegando a un destino

que no elegí, lo escogió la vida.


Viviana Laura Castagno Fuentes


jueves, 8 de octubre de 2020

MIS ESTRATAGEMAS

Cada vez que el palabrerío vacuo, a mi mente ofusca y obnubila, elijo huir rápidamente hacia los esplendores que la naturaleza con enorme generosidad ofrenda.

Es allí, cuando en arrobamiento absoluto, celebro la espectacularidad de un amanecer en primavera, que aún silente, despliega una magnificencia que el hombre no logrará igualar nunca.

O busco las formas antojadizas y efímeras de las nubes cuando el viento las alborota. Son obras de arte, hay que mirarlas dejando que la imaginación juegue un rato.

¿Y las glicinas?

Son para mí las flores más bellas que existen, parecen racimos de uvas en flores devenidas, cada vez que desde lejos elijo mirarlas. Poseen la fragancia más exquisita de la natura, me han embriagado desde muy pequeña hasta este presente que a mi madurez alberga.

Busco caminar entre las piedras que desafían a la evolución y miran con desconcierto al asfalto, me obligan a andar con cuidado, mis pasos son ahora más lentos y precavidos. 

Porque es entre estas maravillosas manifestaciones de la natura donde logro hallar a mis musas, esas que gratamente me ayudan a dar forma a un poema, una prosa o un cuento otras veces. 

Adoro a las palabras escritas y escapo del ruido que ocasionan las verbalizadas, mi alma es libre en el silencio y se siente prisionera donde abunda el palabrerío vacuo que desconoce e ignora muchas veces, las delicias de la escucha. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

domingo, 4 de octubre de 2020

ELLA Y YO


La poesía es mi voz
cuando mis labios callan, 
interpreta como nadie pudo
las tribulaciones de mi alma toda. 

La poesía invita a la luz
que apaga las oscuridades, 
es mi faro orientador
cuando arrecian tempestades. 

La poesía es la estoica flor
que emerge en la adversidad, 
es la primavera irrumpiendo
aun cuando el invierno es amo. 

Definitivamente la poesía soy yo
porque sin ella no existo, 
es el cielo inconmensurable,
es el universo y sus galaxias 
es mi paraíso en la tierra garantizado. 

Viviana Laura Castagno Fuentes