SÍGUEME EN MI BLOG

jueves, 5 de septiembre de 2024

NO PODRÁN


Intentan evadir los daños

que tu inevitable devenir

causará irremediablemente.


Intentan construir óbices

para detener tus ímpetus

tan naturales y predecibles.


Intentan modificarte

desean alterar tu ritmo

con obras nimias e irreverentes.


Intentan de todo los ignaros

¿Acaso podrán eclipsarte

y dejarás de ser la mar?


Intentan...los ignaros.


Viviana Laura Castagno Fuentes

DÍAS ...


En estos días septembrinos

arremeten las reminiscencias

y alfombran mis intersticios.


Se ha esparcido el vergel

sobre la hierática tundra

despabilando a la vida.


Hay convivientes admirables

entre las piedras impávidas,

una gardenia emergió impoluta.


Los pétalos adormilados

ante el fulgor se encendieron

son tan níveos, que encandilan.


Septiembre es el renacer

aun donde anida lo mustio

habrá un retoño despertando.


Ha convocado con ínfulas 

a los aromas olvidados 

aunque el olvido no exista.


Otra primavera peculiar

que es y será una referente

porque reverberó tu ausencia.


Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 2 de septiembre de 2024

¡CUÁNTAS!


¡Cuántas veces!

Escribo desgarrada

mientras mis lágrimas

en océanos se vierten.


¡Cuántas veces!

El atroz silencio 

es la única respuesta

a preguntas que no entienden.


¡Cuántas veces!

Tropecé con óbices

que se convirtieron

en mis mejores docentes.


¡Cuántas veces!

Expulsé a los miedos

para que despierten

todos mis sueños, solo ellos.


¡Cuántas veces!

Intento sostenerme

contra una pared

que también está cediendo.


¡Cuántas veces, tanto!


Viviana Laura Castagno Fuentes

UNA ODA DE LA NATURA


Con el sigilo que le caracteriza

—viene anunciando su estadía—

aunque los fríos obstinados

en perpetuarse se empecinen.


Pero nada podrá eclipsarte

—eres una desmesura, una oda—

para los sentidos todos

y un desafío para los poetas.


Has —conmocionado a las aves—

están desplegando su coreografía

entre los intersticios de un pino

y una araucaria que las observan.


Desconozco los parámetros

—que el calendario impone—

hace semanas has llegado

aunque los fríos quemen todavía.


Intentarán persuadirme 

que —para tu estancia falta—

pero ambas sabemos amiga

que tus fulgores ya has instalado.


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 1 de septiembre de 2024

LA APRENDIZ


Ser —genuina y veraz—

ha sido mi derrotero

puedo ser un roble a veces

o derrumbarme, no importa.


Ser un río impetuoso

dibujando a sus playas

serpenteando entre rocas

mientras las cincela.


O  mutar a estanque quedo

cuando la paz me amuebla

y los ímpetus externos

se aquietan y consolidan.


Tengo huecos dentro

camino en puntillas

como circundándolos

para no caer en ellos.


Pero también descubrí

que a través de ellos

—una luz radiante se cuela—

y lo sombrío desaparece.


Aprendí que extrañar 

—es un sentimiento nuevo—

jamás lo sentí, me equivoqué 

y lo estoy inaugurando ahora.


Por eso, nada me exijo —nada—

no hago planes, ni proyectos

no soy arquitecta ni ingeniera,

a mí me inundan —los sueños—.


Viviana Laura Castagno Fuentes


UN DÍA MÁS, NO


No ha sido un día más
sino uno que ha esforzado
mis límites interiores,
recordaba que hace meses
regresabas hasta mí
por unas horas nada más
para despedirte.

Confieso que he llorado
y lo hice en silencio
para no importunar
y porque necesito privacía
para exiliar al dolor
que se volvió inmenso
e inmanejable.

Con mis lágrimas
he expandido mis estepas
apareció otra vez el desierto
y nuevas tundras crecieron
junto a otras zonas yermas.

Inundé tierras sedientas
las que estaban reclamando
a la lluvia con fervor
porque de ellas parece
que se había olvidado.

Lloré, lloré por ti, por mí,
porque jamás pensé
que tu ausencia pudiese
inaugurar vacíos tan vastos
y estrenar sentimientos
nuevos y extraordinarios.


Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 27 de agosto de 2024

AMOR INESCRUTABLE


Cada vez que escribo
—nace una conmoción interior—
son mixturas de sentimientos
y pensamientos amalgamados.

Es un acto único la escritura,
—convoca a la soledad— 
como una asistente inevitable
porque es allí donde se gesta.

No hay explicación válida,
—solamente son palabras—
que necesitan de un anclaje
para su supervivencia.

Son hábiles instigadoras,
—expertas en restañar—
mis insomnios recurrentes
con su amoroso protagonismo.

Si elijo ignorar el ímpetu
—más y más se consolida— 
pero cuando cedo a la demanda
el inefable placer y la plenitud
íntimamente se cohesionan. 

La escritura nos exige siempre
porque es una ofrenda implícita
—no caben las mezquindades—
la poesía es mía un instante
hasta que sus alas despliega
y hacia otros universos viaja. 


Viviana Laura Castagno Fuentes