Cada amanecer
viene munido
de un silencio
que sabe leer
cada palabra
que en apariencia
todavía no está plasmada.
Es así de sabio,
no demanda explicaciones
ni necesita inquirir
se consolida hábilmente
en los mutismos
nada como un pez
en las aguas de mares
y también de ríos.
Silencio...
¡Cuántos versos atesoras!
Y debo confesar que intuyo
tus espacios y tus bríos,
solo hay que andar despacio
respetar tu envergadura
callar cuando callas
y volar cuando despiertas.
Viviana Laura Castagno Fuentes
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Si deseas puedes dejar tu comentario. Muchas gracias.