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viernes, 4 de enero de 2019

UNA LAGUNA, UN PARADIGMA



Un día, una apacible laguna,
se cansó de la quietud, del hastío, 
y pidió permiso al universo
para convertirse en río. 

Deseaba que sus aguas
hasta ahora estancadas, 
fueran hábiles danzarinas, 
y desde una montaña deslizarse. 

Son los misterios naturales, 
el hartazgo no es patrimonio
de los hombres solamente,
la laguna deseaba cambios 
porque ellos fertilizan la vida. 

Porque los cambios 
son lo único permanente
en la vida, aunque resistamos,
y una osada laguna
es ahora el paradigma:
antes agua quieta
hoy bellísima cascada. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

martes, 1 de enero de 2019

TEMPORALES EN EL ALMA



Tal vez, un día despiertes y descubras,
que aquellos nubarrones amenazantes
dejaron al descubierto 
a un cielo diáfano, azul celeste.

Convéncete, nada dura para siempre,
vivirás estas intermitencias 
porque no existe un camino recto
que facilite el viaje de la vida para nadie.

Es así, niña incauta, vendrán borrascas,
esas que confundirán a tu alma 
y querrás levantar murallas 
para evitar que sufra nuevamente.

Déjala fluir, quita todos sus cerrojos,
el dolor es pedagógico, es docente,
enseña más que la felicidad misma 
y tu alma aprenderá
que será una alumna eternamente.


Viviana Laura Castagno Fuentes

ESE AMIGO...



Si observamos su apariencia,
diremos que es solo un mate,
una infusión, con yerba más agua, 
y un implemento único, la bombilla.

Pero es mucho más, posee dones,
es la amistad que se brinda, 
es el nexo cuando hay diálogo,
pero también cuando el silencio grita.

Es un amigo tácito, mudo,
se ofrece de mano en mano,
es el confidente aun estando solos, 
acompaña los misterios humanos. 

Es un intermediario para las paces, 
derrite lo gélido en un segundo, 
y la frase mágica que lo logra es:
¿Aceptas tomar unos mates?


Viviana Laura Castagno Fuentes 

                        

LO TRASCENDENTE



Lo importante se aloja
siempre en los pliegues
del alma, allí se queda,
lo demás de largo pasa.

Transitamos la vida,
intentando reeditar lo pasado
y el hoy se nos escapa
como el agua entre las manos.

El disfrute está presente
en el presente,
aunque cueste aceptarlo.
Los recuerdos son el sótano
que la mente ha inventado,
para ir y regresar, no para quedarnos.

La vida es rauda, no espera,
estamos obligados a vivirla,
porque si esperamos la oportunidad,
cuando llegue, será demasiado tarde.

Es como cabalgar, en un caballo brioso,
deberemos aprender a ser jinetes
malos, regulares o excelentes,
el secreto es no bajarse, porque perderemos.

Vaya que es un aprendizaje diario,
cada segundo está por descubrirse.
Habrá días soleados, otros borrascosos,
la magia está en el camino,
porque la vida es un gran viaje.

Un gran viaje de ida,
hacia la nada o el todo,
sin escalas, ni aeropuertos,
con más interrogantes que certezas.


Viviana Laura Castagno Fuentes


                         

lunes, 31 de diciembre de 2018

LA VISITANTE


Una frágil y delicada ave
llega cada tarde y entona su melodía, 
es un lujo su canto, una pieza musical exquisita.

Posa su grácil cuerpito,
adornado con plumaje iridiscente 
sobre el borde del balcón
—que asoma su cara de cemento—
como si buscara avanzar
sobre jardines y patios linderos
con actitud de escudriñador.

Es tan perceptiva, que si intento mirarla,
extiende sus alas y raudamente emprende
el vuelo ¿o la huida tal vez? 

¿Cómo saberlo?

¿Quién eres avecilla,
qué intentas transmitir con tu canto?

Para el mundo eres una especie,
una de las miles que habitan el planeta.

Pero mi alma sabe, eres la mensajera
de algún ser amado
que se adelantó en el viaje
y regresa cada atardecer
—para despedirse—, entonando
la más sublime de las melodías.


Viviana Laura Castagno Fuentes



ANHELOS TANTOS



Hoy desea ser flor al despertarse, 
para expandir color, aroma, alegría,
en aquellos jardines taciturnos
donde el invierno eligió perpetuarse.

O ser mariposa, etérea y dúctil,
para acariciar los tristes pétalos, 
donde la primavera olvidó quedarse
y con un beso alado, despertarlos.

También desearía robar una estrella
al cielo, que simula estar abstraído, 
e iluminar aquellos rostros enjutos, 
donde las sonrisas se han ido de viaje. 

Es tanto lo que desea, tanto,
porque es tan larga la angustia
que lee en las páginas de la vida, 
e intuye que con sus letras podría
tal vez, emancipar a las desazones.


Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 29 de diciembre de 2018

EL ANFITRIÓN

Sus tablas grises y secas,
son la alfombra roja extendida,
para dar la bienvenida
a los visitantes, a quienes aguarda.

Todo es silencio, solo se escucha,
rugir al viento y los graznidos 
de gaviotas bulliciosas
que ofician de damas de ceremonia.

El muelle es el único nexo,
la conexión con el afuera
que poseen los habitantes 
de una isla, el paraíso en la tierra.

Él se siente el protagonista,
y lo es en realidad, porque tiende  
su brazo de madera áspera y húmeda,
hacia un lago taciturno que duerme. 

Si no lo hiciese, si no besara a las aguas, 
aislaría a los isleños del mundo  
y privaría a los visitantes diarios 
disfrutar de sus entrañas de ensueño. 


Viviana Laura Castagno Fuentes