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domingo, 10 de febrero de 2019

EL AMOR NO RECLAMA


Aquello que no generamos dentro,
no debemos buscar afuera,
porque sencillamente 
no está, no lo encontraremos.

Cuando nacemos, solo amor traemos,
pero mientras crecemos,
nos imponen estériles dogmas
que a ese amor lo fagocitan.

Y de profundos agujeros
nos vamos llenando
y comienzan las carencias
que en mendigos eviternos
nos van convirtiendo.

Cada uno da lo que tiene adentro,
¿pero si nos vaciaron previamente,
qué calidad de amor ofrendaremos?
No podremos amar,
si no nos amamos primero.

Y comienzan las demandas, 
para sentirnos amados, exigimos
y el otro amará con sus recursos,
no saciará nuestras expectativas.

El amor se gesta en nosotros, 
es absolutamente intrínseco,
una vez conscientes, buscará la luz,
y cuando despiertos estemos
podremos amar desde las diferencias. 

Viviana Laura Castagno Fuentes


                        

EL EVASIVO



Un diminuto colibrí
con su artístico vuelo,
ataviado con plumaje iridiscente
visita mi balcón con sutileza
cuando el sol se está desperezando. 

Es tarea harto difícil
intentar acariciarlo, 
posee una intuición única
y se aleja cuando atisba 
la mínima intención.

¿Por qué una avecilla 
logra evadir con astucia
unas caricias? 

Admiro su sabiduría
su percepción plena
agita sus alas con gran ímpetu 
y entre los follajes se esfuma.

Observo toda manifestación
de la natura, 
me embelesa mirar cielos
y misterios, soles y lunas
aguas mansas y bravías
me conecto con el universo,
pero acariciar a un colibrí
fue, es y será
mi gran asignatura pendiente. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


                       

CUESTIÓN DE TIEMPO



Ella mutó, de mujer a niña desvalida,
necesita que la contengan,
que la ayuden a recoger sus pedazos,
porque en su debilidad, está su fortaleza.

Sucede que la vida jugó su juego,
le asestó un golpe certero al alma
—de esos que sacuden los cimientos—
no sabe si caminar o levantar vuelo.

La demolición siempre es despiadada,
llegó para transmitir una enseñanza,
aunque a ella la desazón hoy la obnubile
y solo logre ver la nada o muy poco.

Niña, aunque parezca un galimatías,
llegó el dolor para despertarte;
no de un sueño, sino de una realidad tangible,
la vida está fortaleciendo tus límites,
saldrás inmensamente sabia de esta
y tu amorosa alma será tu rescatista.

Dedicada con enorme afecto a:
"Soraya Cusinato"

Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 9 de febrero de 2019

FUGACIDADES



Todo pasa, todo son momentos,
lo que hasta recién era el presente
ahora, está en las páginas del pasado.

Es tan fugaz la vida
hasta ayer nomás éramos niños,
cuando en adultos nos convertimos.

Todo pasa, nosotros vamos cambiando,
ayer éramos otros, hoy no somos los mismos,
porque mañana seremos distintos.

Todo pasa, hasta el río es diferente
sus aguas fluyen, son otras, es otro río
aunque creamos ingenuamente
que podemos detener la vida.

Todo pasa y a través del tiempo
también viajamos nosotros.


Viviana Laura Castagno Fuentes
                            

miércoles, 6 de febrero de 2019

FLUYE...


No desesperes nunca,
el dolor que hoy sientes,
poco a poco, comenzará su camino, 
hacia la sanación inevitable. 

Tu alma intuirá el momento 
en que a las aflicciones todas
acompañará a la puerta de salida
y les invitará con donaire
a su inexorable éxodo.

Porque, cuando hay nobleza genuina,
asilada en nuestros intersticios
también hay solvencia espiritual 
para alcanzar la paz anhelada.

Es la vida, con sus clases magistrales, 
—dicen que el dolor es pedagógico— 
y aunque percibas que estás perdida 
emergerás más sabia y más fortalecida. 

No desesperes por favor, te pido.


Viviana Laura Castagno Fuentes 


                           

MUJER EN CONSTRUCCIÓN



Me percibo como una obra en construcción permanente, donde soy la arquitecta que diseña, pero también la obrera que edifica, día a día. 

A veces el trabajo es muy lento, siento que solo acabé con los cimientos, otras, que levanto paredes minuciosamente, dejo espacio para las aberturas y me entusiasma llegar pronto hasta el techo. 

Pero, despierto muchas mañanas y encuentro a la obra demolida; tal vez un vendaval inesperado arrasó con ella mientras dormía, o fui la única responsable, algo falló en los cálculos y el derrumbe era crónica de una muerte anunciada. 

Y comienza todo de nuevo, me diseño, me construyo y los imponderables aparecen y así vamos por la vida, con cambios permanentes e inevitables.

Estoy en el último tramo del viaje, deberé ser más cuidadosa, ya no queda vida para reconstrucciones futuras, porque lo único impertérrito es el tiempo. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

CARTA PARA UNA AMIGA


Amiga, el silencio no es olvido -es solo un paréntesis- la vida impone sus reglas
aunque a veces nos disguste.

Amiga, estás presente siempre, aunque montañas, selvas y mares nos separen, nos alejen físicamente.
Confieso que soy una amante de la naturaleza, pero me rebelo últimamente, porque la distancia -es una daga en el pecho- una situación irresuelta.

Sería tan maravilloso, que la vida nos ofrezca un día la oportunidad de conocernos.

Parece una contradicción, pero deseo escribir esta carta y enviarla dentro de un sobre
como lo hacíamos antes -hasta el papel perfumábamos- era todo un gesto y más que eso.

Era un obsequio, que acotaba la distancia y la atenuaba.
Esto de la tecnología es tan ambivalente, tiene sus bondades, sus ventajas diría, pero también es perversa.

Porque cuando las almas están fusionadas reclaman el abrazo y las palabras huelgan, 
son innecesarias.
Tal vez, el universo cómplice, nos dé un guiño y ese encuentro planeado sea realidad
en poco tiempo.
¿Quién puede saberlo?

Entretanto, quiero comentarte sobre mi ciudad: "Buenos Aires", si supieras lo hermosa que luce,
la primavera con sus fulgores -la ha iluminado con flores diversas- los jardines están de fiesta,
las calles y avenidas han estallado, los jacarandás parecen cuadros pintados por los más prodigiosos artistas.

El cielo es una paleta de pintor, a veces luce un azul profundo y otras un celeste transparente.
Es la primavera amiga, mi estación predilecta, por su magnificencia, 
su generosidad única, su profusión de texturas, fragancias, colores.

A veces, recorro las calles y me embriagan aromas tan especiales, parece que fueron gestados en un laboratorio secreto, integrado por gnomos especializados en el arte de perfumar a las flores todas.

Intuyo, mientras lees esta carta -creerás que perdí el juicio- y estarás riendo a carcajadas —porque te conozco—. 

Pero no, la ciudad luce esplendorosa, tendrás la oportunidad, sabrás que es cierto y dirás: "tenía razón, no estaba loca".

Por ahora, allí van mis abrazos a tu alma, los envolví con papeles satinados, color violáceo.

Hasta pronto amiga, cuídate mucho por favor y renueva las esperanzas en que un mañana
mejor, aún es posible, aunque sientas que estás dentro del túnel, al que no le atisbas la salida todavía, pero está, viene gestándose para liberarte.


Viviana Laura Castagno Fuentes