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viernes, 13 de diciembre de 2019

RÉQUIEM PARA UN ÁRBOL



Allí estás, allí yaces, languideciendo,
eres un despojo ahora, un moribundo,
un remedo que supo ser árbol, un sueño,
un amoroso "ficus", un cobijo que mutilaron.

Durante décadas medraste sin pausa,
una especie vegetal arbórea exuberante,
tus brazos frondosos se extendían 
asidos a un tronco sólido y robusto.

Se percataron demasiado tarde,
era inevitable que hundirías tus raíces 
invadiendo espacios prohibidos 
y hoy con un despliegue cinematográfico
cercenaron tu imponente cuerpo, amigo.

Cuestiones incomprensibles de los hombres,
los depredadores más brutales que existen,
alguien decretó tu muerte con gran indolencia
y tendido en la vereda, estás agonizando.

Pero, con tus raíces tercas y profundas
no pudieron todavía amigo, no pudieron,
están a la madre tierra con vigor aferradas
y debo confesarte algo - deseo que no puedan-
que no puedan nunca con ellas
mi querido "ficus", mi amigo árbol.

Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 12 de diciembre de 2019

SI VIENES A MÍ



Si vienes a mí,
ven con verdades ataviada
ya no más con mentiras
las he tolerado por sobria,
pero ya no más,
me han hastiado.

Si vienes a mí,
sabrás que tus ambages 
tendrán selladas las puertas
y también las ventanas
solo verdades ingresan, 
solamente ellas.

Si vienes a mí,
tengo el abrazo presto,
pero lucirás genuina,
no habrá concesiones
porque he abrevado en mi viaje
y las argucias demolieron siempre
aparentes y férreas relaciones.

Si vienes a mí,
ven munida con verdades
o mejor, no vengas.

Viviana Laura Castagno Fuentes

¿CÓMO NO DESPEDIRTE?



¿Cómo no decirte adiós?
sería un dislate de mi parte,
una osadía, casi un atrevimiento,
si para mejorar la vida has llegado.

Iluminaste con esplendores únicos,
los patios, los jardines, las calles,
que había apagado con creces
el implacable invierno,
si hasta la vida 
en los mustios vergeles despertaste.

¿Cómo no decirte adiós, cómo?

Hoy, el tenue calor que trajiste ha mutado,
las flores están agobiadas
se precipitó el verano
-como si intentara exiliarte-.

 Decir adiós a mi estación predilecta 
es como arrancarme el alma,
es un arrebato,
prefiero decirte hasta luego
mi adorable y prolífica primavera.

Viviana Laura Castagno Fuentes

EN FUGA...

          

Cuando la inspiración se aleja,
cuando la orfandad se impone
salgo a buscar a mis musas,
las persigo donde sea, aquí y allá.

Porque cuando las palabras huyen
queda vacía mi mente,
es una playa sin arenas
un mar sin olas
un cielo huérfano de luces
y mi alma yace
en desasosiegos sucumbiendo.

Cuando ello sucede,
hay que salir en su búsqueda,
pueden estar sobre una roca inerte,
trepando junto a una enredadera
algún vetusto y solitario muro 
o viajando quizá sobre una hoja
que desgarró un viento irreverente. 

Mis musas son tan impredecibles, 
logran sumirme entera
en las más profundas desazones 
cuando hacia recónditos lares viajan
o restablecen la vitalidad a mi alma
cuando hacia mí con sigilo regresan.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LÁGRIMAS ANQUILOSADAS



Las lágrimas, simbolizan tanto,
llevan adosado muy dentro
huracanes devastadores a veces
o también pueden asilar alegrías quedas.

Las lágrimas, portadoras de emociones,
asistentes con solvencia para exiliar dolores,
manifestaciones naturales, nuestros permisos,
que muchas veces la estolidez humana eclipsa.

Las lágrimas, transportan al pasado todo,
pero también al presente, aunque tácito,
lloramos por tanto, por tantos y todo,
y en cada lágrima emancipada
subrepticiamente, viajamos nosotros.

Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 11 de diciembre de 2019

LA SIESTA

             

Junto al verano, que con bríos ha irrumpido,
anticipándose unos días según el calendario,
también llegan tiempos para la siesta
-esos interregnos tan especiales-
que parecen suspender un rato a la vida.

La siesta, un hábito natural aun en pueblos 
y ciudades del interior, son casi obligatorios,
un paréntesis donde solo el silencio habla,
mientras los soles abrasadores el cielo incendian
y el calor se torna por momentos insoportable.

Cuando niña, la siesta cancelaba todo,
juegos en la vereda, paseos en bicicleta,
había una prohibición 
y los niños debíamos dormir,
porque la sagrada siesta
a los relojes todos detenía.

La siesta, un hábito que continúa 
y un recuerdo que me perturba
porque la detestaba realmente, 
para mí era como convocar
a la muerte por un rato.

Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 10 de diciembre de 2019

ALAS EN EL ALMA

               

Sentía que le incrustaban alas
cada vez que una poesía pergeñaba,
en su universo tan íntimo
por letras habitado 
no cabían mezquindades, ni límites,
tenía al cielo habilitado
y las raíces se esfumaban.

Cuando la magia de la escritura iniciaba
fluía con enorme placidez, 
sus letras eran mariposas
en un vasto y primoroso jardín,
nadie segaba ese refugio
porque ella era su ama.

A sus alas las tenía
adosadas muy dentro
en espacios abisales y secretos
allí donde mora cómodamente
su alma, la dueña absoluta
de su sitio inexpugnable.

Viviana Laura Castagno Fuentes