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martes, 28 de enero de 2020

PÉTALOS DESORDENADOS


Una sutil brisa de primavera,
alteró anoche, la tranquilidad 
que en el adormilado jardín había, 
desprendió a los coloridos pétalos
de las flores, sin pedir permiso siquiera,
y hoy desnudas y ateridas, yacen.

Fue como un sueño —o una pesadilla—
apareció un prestidigitador de la nada,
y esparció rápidamente toda su magia
eclipsando la beldad indiscutible de las reinas.

Hoy, hay pétalos desorientados,
esparcidos sobre las hojas distraídas
de una enredadera que a un muro abraza,
buscando con desesperación diría,
regresar al lugar donde pertenecen,
hay pedúnculos sombríos que reclaman.

Son los imponderables naturales
—miles de pétalos están desasosegados—
porque una irreverente brisa de primavera
ha osado desdibujar tanta belleza,
dejando a las flores en estado de orfandad
y sumiendo en una gran tristeza
a sus tallos vacíos y atribulados. 

Viviana Laura Castagno Fuentes

SIN FARO...



Aquel faro, el amigo,
el que orientaba,
el dueño absoluto
de una luz certera,
ya no existe
y la vida
de sentido carece.

Su noble misión
era encauzar,
y llevar a puerto seguro
a almas atribuladas,
que el viaje de la vida
en extravío estaban haciendo.

Almas magnánimas
que perdidas yacían,
tal vez, las hastió la indiferencia,
optaron por acabar todas
sucumbiendo en un mar bravío
y junto a aquel faro mudo,
—el incondicional amigo—
también fenecieron ellas.


Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 27 de enero de 2020

EXTRAVIADA



Me he perdido,
en mi camino, vida,
desde mi adolescencia
cuando recién despertaba, 
hasta mi madurez casi.
Me he perdido,
claudicó mi mente
cuando los miedos 
sin piedad alguna 
la secuestraron.
Trajeron a la noche toda,
cuando el sol recién despuntaba
entre tinieblas y vacíos,
hice toda mi travesía,
y a pesar de todo...
fui aprendiendo, fui evolucionando.
Hoy, cuando el cielo
ostenta de nuevo 
un sol extraordinario,
las oportunidades han menguado
y la estación está muy cerca.
Me he perdido, vida, 
te he fallado, pido disculpas,
tal vez haya otros amaneceres
para disfrutar otra travesía,
sin miedos que a la mente confundan
y al alma, tan candorosa, tan genuina
en asesinar otra vez se empecinen.

Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 22 de enero de 2020

POESÍA PARA "ANNE"



Tenía una mente frondosa, presta,
ella aseguraba, que prefería imaginar, 
antes que dar cabida a los recuerdos.

Y era comprensible, sus trece años,
no albergaban biblioteca con pasado,
su vida era el aquí y ahora, junto al futuro,
que ella con emociones aguardaba.

Un cerezo con flores blancas en la pradera,
no era un árbol más para su mente ágil
—era una novia inmaculada luciendo—
un hermosísimo vestido que la engalanaba.

Pero también podía ser la luna,
que en el cerezo mimetizarse intentaba
cuando en las noches plácidas de primavera
su luz tan brillante, tan nívea, reflejaba.

Una laguna, no era solamente una laguna,
—para su prolífica y vasta imaginación—
era una belleza extraordinaria 
con aguas translúcidas y apacibles.

¿Y los gansos, acaso eran aves y nada más?,
no, eran un paradigma de la fidelidad,
ellos elegían a su par para toda la vida,
y observar el elegante vuelo, era su embeleso.

Niña, brillabas hasta cuando llorabas,
aunque a veces te sentías tan diferente al resto,
—decías que no había un lugar para ti en el mundo—
pero con tu maravillosa imaginación
puedo asegurarte, que a ese mundo lo mejoraste,
le entregaste tu luz, tu magia y con ello cambió todo.

Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 14 de enero de 2020

MI BÚSQUEDA



¡Cuántas veces me sucede!
me busco y no me encuentro.

Es un extravío interno,
se apodera de cada célula,
de mi mente, de mis entrañas,
no existen intersticios 
donde la orfandad no se hospede.

Me busco en cada nota
del canto de las avecillas,
en sus deliciosas sinfonías
cuando el amanecer despunta.

Me busco en cada página 
de un libro al azar elegido,
me busco en cada pétalo 
de las primorosas gardenias 
que la primavera, dejó olvidadas.

Me busco en las tempestades,
pero también en la calma,
escudriño entre el follaje 
de los imponentes plátanos.

Son búsquedas desesperadas
porque el vacío se agiganta,
no hay espacio donde asirme,
percibo que hasta las veredas
tienen a sus baldosas flojas
y tornan mi caminata inestable.

Me busco y no me encuentro,
me han vaciado, sin cimientos viajo,
huyó mi alma a algún refugio,
donde preservarse ha logrado.

Y en ese extravío inexplicable,
ella será portadora de licencias
para encontrar las piezas
de un rompecabezas desperdigado,
esté aquí o allá o quién sabe donde.

Mientras tanto me busco y me busco
y no me encuentro aún.

Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 13 de enero de 2020

CUANDO HAY VACÍOS



Muere la poesía, languidece,
cuando la palabra está desnuda
y no logra transmitir nada,
porque de los sentimientos 
se han olvidado, los eludieron,
por acatar demandas de la mente.

Mueren los versos, fenecen,
porque sin alma viajan
y cuando ella está ausente,
es como imaginar un mar sin playas,
una primavera sin sus esplendores,
es un desatino todo, un galimatías.

Muere la poesía irremediablemente
cuando no hay amor incrustado
porque la mente ganó la batalla,
la mata el deslustre, la opacidad,
—perdió el alma su fuerza inspiradora—
la única que logra devolver los brillos.

Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 12 de enero de 2020

SOCIAS Y CÓMPLICES



La mentira y la hipocresía
—aliadas y cómplices dilectas—
se necesitan mutuamente,
son como líquenes, 
sin cooperación, sin coartadas,
sobrevivir no podrían.

¡Pero cuántos costos supone!

Hay que transitar vidas complejas,
una es la verdadera, pero las otras...
son remedos, esperpentos vacuos,
es vivir para el afuera, es la apariencia,
mientras el alma en extravíos sucumbe.

Mentira e hipocresía, socias perennes,
vidas simbióticas irremediables
cuando se interponen los dogmas
y a vivir mintiendo inculcan
—haz lo que digo, pero no lo que hago—
a quienes muy cómodos se sienten.

Viviana Laura Castagno Fuentes