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lunes, 12 de mayo de 2025

HUELGAN LOS ARGUMENTOS

 

Escribo poesía

porque si supiera bailar 

seguramente sería bailarina. 


Escribo poesía 

para llegar hasta tu alma

por eso le incrusto alas. 


Escribo poesía 

para extraviarme un rato

huir de este prosaico mundo. 


Escribo poesía 

porque el sauce está viejo 

y de los viejos nadie se acuerda. 


Escribo poesía 

para los loros soliviantados 

también para la gentil araucaria. 


Escribo poesía 

porque sí, por las dudas 

para que tus ojos sonrían. 


Escribo poesía 

para expulsar al dolor

hay amor en él, quédense ambos. 


Escribo poesía 

porque no se mentir, ni robar, 

fracasaría si fuese presidente. 


Escribo poesía... 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

domingo, 11 de mayo de 2025

AMISTAD INEFABLE


Cuando escribo, surge una fuerza motriz que todavía no deduje si nace de mí o llega del afuera, sin titubeos ni demasiado andamiaje.


Y no pienso en las consecuencias, no me interesan los detractores, porque cuando estoy en mi hábitat, mis únicas amigas son las letras.


Plasmo con el lenguaje que posee el alma, ese que no necesita un borrador siquiera, porque emana a borbotones como si una cascada fuese.


En ese proceso mágico y profundo —el de la escritura— la plenitud me abraza y hasta una cierta dosis de felicidad se instala, aunque se quede un rato y luego se despida. 


Cuando escribo, le doy el timón de mi nave al alma y me convierto en una compañía nada más, para espantar a la soledad cuando aparecer intenta. 


Soy una súbdita, una rehén que consiente a sus carceleras, porque sin las letras —que todavía no deduje si emanan de mí o llegan del afuera—, no sería nadie, porque ellas justifican con creces mi existencia. 


Viviana Laura Castagno Fuentes


PROCESOS INTRANSFERIBLES


¿Preparada?


Creía, que estaba preparada

para tu adiós inevitable

pero estaba equivocada.


No creo en las preparaciones, 

la muerte es una demolición

que a ruinas informes nos reduce. 


Podemos educar a la mente

con frases célebres y otras yerbas

pero ¿Quién convence al dolor?


Tampoco importa la edad 

cuando un ser amado se exilia

un jirón de nuestra alma se va. 


¿Preparada? 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

NOSOTRAS

 

Ven

sentémonos ambas

a degustar un café

como siempre, como antes.


Ven

porque sería atinado 

recapitular un poco

antes de que el viaje finalice. 


Ven

sabrás que solamente

agradecimiento atesoro

en mis escuetas alforjas. 


Ven

he acumulado yerros

—míos y también ajenos—

por mi tendencia a la empatía. 


Ven

he sido una afortunada 

—me sentí muy amada y única— 

por los pocos seres que he amado. 


Ven

porque nos iremos juntas 

—porque juntas hemos llegado— 

y ni la muerte podrá con nosotras.


Ven...alma mía. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


EL DÍA...


Cuando perciba

muy dentro a la ausencia 

porque hubo un exilio en masa. 


Cuando perciba

que una hoja otoñal

ya no logre conmoverme.


Cuando perciba

que me es indiferente

la indiferencia del otro. 


Cuando perciba

que mi numen es un estanque

porque se detuvo el río.


Cuando perciba 

que a la estolidez humana 

me he adaptado sin miramientos. 


Cuando perciba

que está escribiendo mi mente 

porque se ausentó el alma... 

entonces, me despediré de mis letras 

—ellas sin alma no serán poesía—. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

viernes, 9 de mayo de 2025

LECCIONES DE VIDA


Temía

porque estaba tapizada

por enormes decepciones

reiterar sus equivocaciones.


Temía

entregar su tiempo valioso

al laberinto traicionero

de la contumaz mentira.


Temía

obsequiar otra vez su primavera

a un gélido y terco invierno

que sobre vergeles no entiende.


Temía

—y era comprensible lo suyo—

cuidar todo lo que expresaba 

para quién jamás supo leerla. 


Temía... ya no. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


UTOPÍAS, SOLAMENTE UTOPÍAS.


Lo que tuvieron

fue una utopía

siempre lo supieron

y allí reside el absurdo. 


Lo que tuvieron 

estuvo atestado de paréntesis 

con puntos suspensivos 

y también puntos finales 

ambiguos. 


Lo que tuvieron

fueron miedos disfrazados 

de un amor endeble e indeciso

que feneció por repetición y hastío.


Lo que tuvieron

fue un navío que encalló en la mar

—pero con la sutil peculiaridad— 

de que jamás abandonó el puerto. 


Lo que tuvieron... 


Viviana Laura Castagno Fuentes