Que la vida
te haya zamarreado
lo suficiente y justo
para esforzar tus límites
y fortalecer lo frágil.
Que te aguarden
más amaneceres
que los ocasos
se retrasen un poco,
y que la luz se quede.
Que al río regreses
a mojar tus pies
como antes... ¿recuerdas?
eras una niña estrenando
¡La vida!, ni más ni menos, la vida.
¿Recuerdas?
Viviana Laura Castagno Fuentes