Y fui aprendiendo
que los frágiles pimpollos
no serían eviternos
que devendrían en flores
tal vez en horas o en días.
Y fui aprendiendo
que es la mar un misterio
el summum de la natura
el respeto enmascarado
la invasión innecesaria.
Y fui aprendiendo
de las innumerables caídas
que mis rodillas rasgaban
volviéndose cicatriz rápida
en los besos de mi madre.
Y fui aprendiendo
que hay etapas para todo
aunque las eternicemos
se esfumaron los lugares
cuando nosotros nos fuimos.
Y fui aprendiendo
que una hora es demasiado
y un minuto dura un año
todo se desenvuelve acorde
si hubo risas o hubo daños.
Y fui aprendiendo
desperdiciamos en demasía
en nimiedades e inconsistencias
pero nos despierta la vida
"cuando se van los que amamos".
Y fui aprendiendo... y continuaré mientras viva.
Viviana Laura Castagno Fuentes