Nos están quemando
un lugar paradisíaco,
nos están haciendo fuego
a nuestros hermanos,
a nuestra insalvable fauna
y a la naturaleza magnificente.
Nos están quemando (ex profeso)
y son los mismos
que se arrogan ser los dueños
de un planeta que es de todos.
Nos están quemando el Sur
—seres de las tinieblas—.
Nos están quemando el alma
a los Argentinos —para domeñarnos—.