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miércoles, 28 de agosto de 2019

PRISIONERAS SIN CONDENA


¿Quién ha osado
sin anuencia alguna,
poner en cautiverio 
a un delicado ramillete
que tiene a sus flores 
en condición de prisioneras?

Ellas miran con asombro,
hacia un jardín esplendoroso
que era su cuna natural,
donde medraban libres 
con sus raíces a la tierra 
amorosamente abrazadas.

Pero una mente inhóspita,
ha decidido para ellas
-sin hesitar siquiera-
"la pena de muerte".

Desde un impersonal jarrón 
y a través de una ventana
miran azoradas
la algarabía que reina afuera.

No comprendieron los hombres,
esas florecillas eran hijas
de una planta madre 
no un objeto para ornar
impersonales y fríos floreros.


Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 20 de agosto de 2019

TRAMPAS


Hay nudos que atan, atosigan,
cuando nuestro vuelo aplacan, 
son nudos invisibles, hábiles,
que nuestras libertades conculcan.

Dicen que en realidad es la mente,
quién los anuda bien fuerte
para que nuestros pies ágiles
dejen de caminar y sean raíces.

Nudos que tiende la vida 
algunos pueden desatarse 
con facilidad imperceptible, 
pero otros, en óbices se convierten.

Son los nudos gordianos
que la mente pergeña
para que seamos esclavos
de un presidio imaginario.

Pero cuando los descubre
nuestra alma, tan sublime ella,
con idoneidad los eclipsa
y la emancipación comienza.

Viviana Laura Castagno Fuentes


                      

sábado, 10 de agosto de 2019

PRIMAVERAS TRUNCAS



¿Sabes?, olvidé en qué capítulo
de nuestra historia sin final, íbamos.
Dejé de recordar el instante exacto
en que faltaron los nexos cómplices,
que nos acercaban y decidieron aislarnos;
se quedaron mudos, como nuestros sueños, 
los que albergaban proyectos tantos.
Ellos estaban cuajados 
de primaveras pródigas y eternas,
rebosantes de amorosas prímulas y glicinas. 
Debo confesarte, busco en mis recuerdos,
deseo saber las razones del desencuentro
y no las hallo, hurgo en todas partes
y a medida que avanzo, más retrocedo.
¿Sabes?, es tan complejo lo nuestro
teníamos un mapa de nuestra vida
que desapareció como por arte de magia,
y cabían en él todos los itinerarios.
Aunque parezca fría y poco empática,
esbozo recursos y estrategias
para menguar un poco el desgarro
que produjo nuestra historia sin final
y con un presente por ausencias habitado.

Viviana Laura Castagno Fuentes

                          

sábado, 3 de agosto de 2019

DÍAS...



Hay días estancos, difíciles, 
las montañas lloran 
lágrimas de rocas, 
nos bloquean los caminos
y la salida nos dificultan.

Son días complejos, arteros,
sentimos que nos invadió el afuera
intoxicando una paz consolidada
y las piezas ordenadas
cual tablero de ajedrez
 yacen ahora, desperdigadas. 

Pero, a pesar de ese amasijo,
surge una fuerza que no conocíamos
comienza a organizar nuestro caos
y descubrimos una fortaleza
que sin estímulo externo
hubiese permanecido dormida.

Es la vida, tan impetuosa ella,
es pedagógica hasta cuando nos demuele. 

Nada, nada de lo acontecido
pasa sin modificar algo,
cambiamos, con anestesia o sin ella,
es la vida, no hay fórmulas,
continuar es la única salida.

Viviana Laura Castagno Fuentes
                     

LO MUSTIO



Hay tantos árboles enjutos
que de harapos visten,
se han quedado desnudos, 
hasta sus sombras perdieron, 
que eran alivio y amparo.

Hay tristeza acumulada,
hay demasiadas ausencias,
no sólo están desvestidos,
sino también huérfanos,
de sus aves y sus cantos. 

Hay árboles tan desolados, 
que hasta su angustia comparten, 
—el viento es el gran confidente—
cuando entre sus intersticios
de troncos y vacías ramas, ruge.

Todo llega, todo fluye y pasa,
los días para renacer se acercan,
hasta el sol está alumbrando más rato
—como anunciándoles tácitamente—
que pronto estallarán de brotes
sus estoicas desnudeces.

Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 30 de julio de 2019

Y UN DÍA...SUCEDIÓ



Cuentan, que las aguas de un río,
cansadas de fluir sin pausa,
serpenteando entre rocas, 
deslizándose en cascadas, 
decidieron un día,
tener una vida más calma. 

Luego de una reunión pactada,
las aguas, eligieron su destino,
serían un estanque tranquilo,
sin las urgencias que implicaba ser río,
solo paz, calma y quietud necesitaban.

Y así sucedió, el deseo se materializó;
en una depresión del terreno,
se detuvieron, no siguieron al río,
y en estanque se convirtieron,
no serían aguas muertas,
sino aguas quietas de ahora en más. 

Aquel río, perdió en su trayecto,
a unas aguas que soñaban,
con una existencia más meditabunda,
para ser cuna y cobijo de otras vidas. 

Hoy, bellísimos nenúfares navegan, 
y garzas elegantes descansan,
sobre unas aguas mansas
que supieron ser río,
pero que un día eligieron
ser un amoroso estanque.

Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 29 de julio de 2019

LA CORRUPCIÓN

  

Qué difícil es ser honestos, 
en una sociedad que posee
cada intersticio, cada ámbito, 
infestado por una corrupción
estructural, que todo lo contamina. 

Y estoy refiriéndome 
a prácticas mafiosas 
que datan desde hace décadas,
en mi amada Argentina, 
país donde nací y vivo.

Lo  que es incomprensible,
es que han aceptado las artimañas,
las mentiras, los embustes,
como algo que naturalizaron.

Y ello no reconoce estándares;
es corrupto el de abajo,
el del medio y el de arriba,
no hay distingos de condiciones,
ni sociales, ni económicas,
y tampoco culturales.

El ciudadano ha aceptado,
ha avalado al que se enriqueció
ilícitamente, de la noche a la mañana.

No hay condenas, ni sentencias, 
porque esta enfermedad del alma, 
ha anestesiado a la justicia 
que debería ser más expeditiva
y no lo es -porque pactó con el diablo-

Y allí reside la enorme dificultad, 
para encauzar a un río
que decidió salir de su cauce.

La corrupción es endémica,
es corrupto el ciudadano
que vive en una gran urbe,
pero también lo es aquel
que habita en pueblos pequeños
de nuestro interior profundo.

No habrá salida para esta tragedia, 
mientras miren para otro lado, 
y consideren como normal, 
lo que debería ser considerado execrable.

La corrupción no tendrá cura, 
si el enfermo no desea ser curado, 
y seguirá arraigada, cual raíz a la tierra,
mientras sea una impronta
aferrada en la génesis 
de cada Argentino,
que elija ser inmune a un cambio.

Viviana Laura Castagno Fuentes