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lunes, 17 de junio de 2024

LA IMPÁVIDA

 

La inolvidable —calle Rioja—

guarda mis pequeños pasos todavía, 

se quedaron cómodamente empotrados, 

porque ella era el camino certero 

hacia los amorosos besos de mi abuela. 


Es toda una sobreviviente, 

decidió ignorar al asfalto

eligió con donaire y sabiduría 

a su cuerpo de tierra y piedras

mientras a la evolución —desafía—.


En ella poseo mi anclaje,

—ha guardado en silencio—

construcciones de antaño

que exhiben sus muros derruidos

con su impronta de estilo italiano. 


No es una calle solamente, no, 

reverbera la historia del pueblo 

durante cuatro décadas

tuvo una evolución recatada,

—asila al pasado en su presente—

y justo allí, nos reconocemos ambas.


"La calle Rioja", resiste con elegancia el paso de los años.

Está en la Ciudad de Monte Caseros- Corrientes- Argentina.


Viviana Laura Castagno Fuentes 



¡POETAS, NECESITAMOS!


A una humanidad
que ha perdido el rumbo,
—le propongo más poetas—
para disparar poesías
un antídoto eficaz
contra las estériles guerras.

¿Cuándo un conflicto bélico
comenzó para solucionar algo?

Sabemos cuando comienza
pero jamás cuando termina
y en ese amasijo estéril
hay millones de vidas inocentes
que la estolidez humana extingue.

¡Un poeta por aquí por favor,
otros por allá!, hay almas vacías
que necesitan la asistencia urgente
de las letras como terapeutas.

La humanidad está naufragando
—en mares de odios y mentiras—
hay que inundarla en amor,
generosidad, empatía,
la violencia jamás resolvió nada.

¡Un poeta por aquí por favor!
que siembre letras sobre la tierra
ella está aguardando una señal
desea ver florecer a la cordura.

¡Poetas necesitamos aquí!

En este planeta tan desquiciado
malgastan fortunas en armas bélicas
—expanden el miedo para subyugar—
mientras a la verdad encarcelan
y a los países todos exfolian.

¡Un poeta por aquí, por favor
otro por allá necesitamos!


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 16 de junio de 2024

DEFINITIVAMENTE INOLVIDABLE

Desde siempre estuve consciente de que decir adiós a quién tanto amaba —sería un trance complejo y harto doloroso— y admito que no me equivoqué.

Me preparé —con mis claudicantes estrategias— para aguardar a un invierno crudo y pertinaz, pero me sorprendió un estío —desarmada y frágil— que demandó de mí fortalezas que solamente fragilidades ostentaban.

Un estío —que recién estrenaba sus dones—, su sol abrasador y sus calores agobiantes que durante la hora crepuscular y la noche su ímpetu menguaba, acabó siendo la estación donde el viaje de tu vida, finalizaría.

Todo fue tan confuso, aun persisten momentos que he olvidado o mi mente eligió eclipsarlos para domeñar al dolor —la negación adaptativa— como lo denomina —la ciencia—, la misma que exhibió su faz impiadosa y hasta abandonó tus cuidados y —merece un capítulo aparte— por su falta de humanismo, capacidad y su perversa indolencia.

Porque ¿Cómo logro convencer a mi alma que estás en un lugar de privilegio pero ya no más en la vida?, es complejo y exige todo de mí, soy la única que debe resolver estas asignaturas pendientes, no existe nadie más.

Tengo mis días, logro disfrutar de lo que de mí ha quedado, pero otras veces en mis arenas inestables me derrumbo. Porque te extraño, extraño nuestros diálogos —tan ricos y versátiles— tu risa contagiosa y genuina —la que en tus ojos se instalaba— y lograba disipar con enorme solvencia hasta a los nubarrones más ominosos e intimidantes.

Admiro a las personas que logran dar vuelta la página y continúan con sus vidas, las admiro realmente, hasta hoy no he podido, porque nada será igual desde aquella madrugada, absolutamente todo está imbuido de tu ausencia, aunque eres y serás —la ausencia más presente que existe— no habrá nadie más, porque fuiste una mujer extraordinaria —con las bondades todas— y por eso la vida a tu lado fue una experiencia placentera e inolvidable.

Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 15 de junio de 2024

TODO FLUYE...


A veces nos alejamos,
—vamos perdiendo relaciones—
que en el pasado se quedan
y no estarán más en el futuro.

Y me pregunto las razones,
—hasta me siento responsable—
pero luego razono con el alma
y encuentro todas las respuestas.

No hay culpables, es la vida,
—nos cansamos de tender puentes—
y observar que levantan murallas,
entonces elegimos libremente 
seguir caminando solos.

La vida es muy simple y contundente, 
—los humanos somos desbaratadores—
el alma nos acerca a algunos seres 
y nos aleja sabiamente de otros, 
cuando no hay vibraciones afines.

Viviana Laura Castagno Fuentes

SUS MARES DE DUDAS

 

Ella decía que el mar
—le era ajeno, hasta hostil—
masas de aguas eternas, sin fin,
donde atisbar una orilla
era una utopía, un terco sueño.

Necesitaba un anclaje,
—disfrutar de aguas con límites—
porque allí residía la seguridad
que un mar le negaba por inasible.

Esas aguas infinitas y bravías
—eran homólogas de su vida—
amenazaban su estabilidad
cuando arreciaban tempestades
internas, agobiantes y duraderas.

Ella prefería a un río previsible
—en él recuperaba las certezas—
su mirada se aferraba al otro margen
y sus miedos se esfumaban lentamente.

El mar era un enemigo, 
—el río su amante—
su confidente, su reparo taciturno,   
cuando las borrascas en su mundo 
inundaban su frágil barca inestable. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 

viernes, 14 de junio de 2024

DECIDE ELLA

 

Es tan extraña la vida, 
es tan impredecible siempre
—de acasos y ocasos nos inunda—
pero insistimos en que sea justa.

Es la vida, no es justa, ni injusta,
son las consecuencias naturales
habrá etapas con cielos amorosos
y otras con diluvios interminables.

Dicen, que de nosotros depende,
—no me convencen, somos bisoños—
 no decidimos nada, 
 y por situaciones ajenas
somos vapuleados y quedamos tiesos. 

Sería maravilloso, poner en maletas
nuestras aflicciones y enviarlas lejos
—a otras galaxias si fuese posible— 
comenzar de nuevo todo
 y que todo duela menos.

Escribiría más comas y puntos seguidos
—evitaría los puntos y aparte y finales— 
siento que así habría más opciones
para percibir —los largos paréntesis—
que la vida escribe todo el tiempo.

Viviana Laura Castagno Fuentes

IMPREVISIBILIDADES

 

Cuando creemos conocer
el camino con desvíos incluidos,
—llega la vida y modifica el mapa—
abre bifurcaciones que no estaban
y el aprendizaje de nuevo comienza. 

Sin embargo, nos empecinamos
—por obtusos e irreverentes—
en hacer planes y proyectos,
como si de una mera voluntad
la concreción de ellos dependiese.

Y cometemos los mismos yerros, 
el ego manda —cuando al alma silencia—
y ella por sabia retrocede
no conflictúa las situaciones
aprendió mucho antes
lo que la mente nunca.

Viajemos entonces con alas prestas, 
no con raíces que nos anquilosan 
—la vida es exigente, no avisa—
y debemos emprender el vuelo
justo en el momento
que menos estábamos esperando.

Viviana Laura Castagno Fuentes