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miércoles, 9 de abril de 2025

EXTRAORDINARIO

 

Amaba

desde sus silencios, 

era introvertido y lacónico

con sesgos de timidez, 

una galaxia inexplorada. 


Muchas veces 

había que ingresar 

en su mirada 

y hasta animarse 

a bucear en ese mar misterioso. 


Su presencia intimidaba, 

tenía la impronta 

de la rudeza, era su defensa 

para que no lo invadieran

porque en su mundo 

ingresaban muy pocos. 


Era un hombre extraordinario, 

un libro para ser descubierto

tenía palabras escritas 

—para leer entre líneas— 

que la vida le exigió demasiado 

y su actitud era solamente

una armadura para preservarse. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

martes, 8 de abril de 2025

NO EXISTE


Extrañar 

o mejor expresado

—extrañarte como te extraño—

es como una enfermedad

que carece de cura 

o al menos de analgesia. 


No existe nada 

—después de tu adiós— 

que podrá reducir 

nuestro universo tan especial 

tan rico y mágico 

a recuerdos solamente. 


Nacen flores en el vergel, 

las aves arman sus nidos 

mientras el otoño sutilmente

amontona la hojarasca 

para que el viento la esparza,

pero ya no estás aquí. 


Me he ido acostumbrando 

a esto de extrañar sin remedio

porque no se inventó aun, 

existen medicamentos 

para casi todo —y sobran diría—

pero para aliviar al alma,

no hay nada. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

domingo, 6 de abril de 2025

¿CÓMO?

 

¿Cómo explicar lo que siento?


Apelaré a la verdad

como lo hago siempre

y diré sencillamente

—me está agotando

el mundo, me expulsa—

hay demasiada precariedad

y abundan las mediocridades.

Por eso la natura es mi ancla,

un sustento verdadero

donde las certezas sobran

y no existen las jaulas

que a mis alas confinan.

A veces duele demasiado

esta humanidad indolente

que entorpece y dificulta

el acceso al sitio privilegiado

donde mi alma tiene su casa. 


¿Cómo explicar lo que siento?


Viviana Laura Castagno Fuentes

ELIJO A MI RÍO

 

Aunque

el mar me embelese

por su naturaleza insondable

y su carácter de fiera

indomable e impredecible, 

elijo a mi río magnificente.


Posee sus potestades

es un confidente mesurado,

sabe guardar confesiones

en su alma de agua dulce

y allí un albergue les concede

donde los sueños se afianzan.


Y cuando la tempestad 

en medio de su cuerpo 

me sorprende, no hay miedos

los volatiliza a todos 

brindando su otra orilla 

donde el amparo está esperando. 


El río y el mar 

dos maravillas indiscutibles 

que la naturaleza exhibe 

para resarcir a la humanidad

y convertirse en paradigmas

de la ofrenda desinteresada. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

LA ERUDITA

 

¿Y qué la vida?


¿Sino un sinfín 

de despedidas

perpetuadas?


¿Y qué la vida?


¿Sino un erigirse

a destiempo

porque un vendaval

deshizo nuestra barca?


¿Y qué la vida?


¿Sino una concatenación

de errores y aciertos

expertos en pedagogía?


¿Y qué la vida?


¿Sino un hoy exiguo

porque con ayeres intensos

estamos conviviendo? 


¿Y qué la vida? 


Sino una erudita enseñando

que no existe 

nada permanente 

excepto el cambio? 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


LO INCONCLUSO


Continúa

la tarea compleja

que comenzó hace dos años

y está inconclusa

y seguirá estando, 

porque me propuse siempre

no precipitar nada.


Siento tus manos todavía

perdiendo su calor

entre las mías

mientras intentaba abrigarte

con una manta

para espantar a la muerte.


—Es tan natural morirse—

dijiste con tu voz 

entrecortada, 

supiste siempre 

que tu viaje se acababa

aunque dentro de mí

pugnaba con desesperación

por arrancarte de sus 

fauces. 


Continúa

la tarea compleja 

que comenzó hace dos años,

y demandará lo que 

demande

nada precipitaré

porque jamás, jamás... 

enmudeceré a mi alma, 

sería un dislate

una incongruencia 

—me mentiría— y sabes 

que de las mentiras 

soy una enemiga acérrima. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

jueves, 3 de abril de 2025

ELLA, UN PARADIGMA


Era una mujer extraordinaria 

esculpida con libros, 

tenía una biblioteca

adosada en su alma

que exhalaba sabiduría

y una magnanimidad únicas. 


La docencia era su arte

la ejerció durante décadas 

y no la abandonó nunca, 

enseñaba aún callando 

porque sus silencios 

tenían pedagogía implícita. 


Se plantaba con contundencia 

ante las adversidades, 

nada la amedrentaba

coqueteó con la muerte 

cuando era muy joven

y creo que la espantó 

con su carácter indomable. 


Pero llevaba con elegancia 

un desierto inhóspito dentro, 

lo vestía de vergel solamente

para que nadie descubriera

que esa mujer inquebrantable 

tenía borrascas disfrazadas

no por hipocresía, sino por 

prudencia. 


Mi abuela, mi paradigma, 

la mujer férrea, solidaria, 

—la madre de mi madre—

prefirió callar siempre 

antes que molestar a otros, 

porque nació para ofrendarse

y dejó ese legado con su ejemplo. 


Viviana Laura Castagno Fuentes