Entre tus intemperies
y mis inclemencias
no existe nada
—excepto el universo—
que en silencio
a través de sus estrellas
nos obsequia un cobijo
y el resarcimiento llega.
Bienvenidos a este universo donde "La Poesía" les propone viajar hacia las profundidades del alma. Deseo que ese viaje sea ameno y los invite a regresar siempre. Muchas gracias por visitar este espacio.
Entre tus intemperies
y mis inclemencias
no existe nada
—excepto el universo—
que en silencio
a través de sus estrellas
nos obsequia un cobijo
y el resarcimiento llega.
Desearía hallar la cura
para un sentimiento inescrutable
que se expande día a día.
Desearía definir con precisión
la desazón que habita dentro
cuando la realidad me excede.
Quizá necesite acuñar la palabra
porque tal vez nadie lo hizo
—es mucho más que extrañar—
es sentirse fenecida aun viviendo.
Sabe sobre inclemencias
tiene una maestría al respecto
escritas sobre su piel curtida.
Hay que mirar el diseño
de sus exitosas arrugas
testimonio mudo de su travesía.
Posee un vínculo con la tierra
cuando la lluvia falta a la cita
y el tenaz estío la resquebraja.
Se empecinó nomás la vida
le instaló un invierno prematuro
a quién lleva adosada una primavera.
Le arrebataron
al alma su voz,
le pusieron grilletes
le soterraron
los sentimientos
y la redujeron
a un remedo inaceptable.
La han minimizado
como si un oprobio fuese,
enaltecieron las nimiedades
exaltaron todo lo prosaico
no comprendieron aún
que sin ella... la vida es nada.
Viviana Laura Castagno Fuentes
Estuve imaginando
el éxodo inevitable,
mutarán a páramos
los deliciosos vergeles
y será noche prematura
el adiós del crepúsculo.
Estaba observando
la fugacidad del tiempo,
sabe a poco todo ahora
las horas devinieron
en escasos minutos
y con ello, se acotó la vida.
Viviana Laura Castagno Fuentes
A veces duele vivir,
solamente respirar
me genera cierta culpa.
Un sentimiento complejo
carece de argumento válido
pero está ahí, acicateando.
Y confieso que lo esquivo
porque es un invasor irredento
con precarias ínfulas de opresor.
Sabe que el diálogo he cancelado
no existe compatibilidad alguna
que su estancia garantice.
A veces duele vivir,
pero imagino tu sonrisa contagiosa
justo allí, en tus ojos dibujada
y la opresión comienza a ceder.
A veces suelo salir airosa,
cuando por estar absorta
—plasmando en mi alma—
se volatilizan los óbices
que sin permiso aparecen.
Y son las letras las responsables
disuaden interminables sequías
mientras suturan las heridas
de una tierra sedienta y ávida
que plácidamente aguarda.
Viviana Laura Castagno Fuentes
En la playa desnuda
y desapacible de a ratos,
llegan las aguas desencantadas.
Las abandona allí la mar
y emprende su retirada
con una actitud belicosa.
Y ellas se perciben libres
sin nadie que les conmine
a ser olas, cuando desean ser playa.
Preparé mi mañana
para un fragante café
que recién despertaba.
Mientras observaba
bailar a las hojas
sobre un pehuén que soñaba.
La sencillez de la vida
intentando responder
aun cuando nadie interroga.