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viernes, 11 de enero de 2019

ESCULTOR DE CIELOS



Cumpliste tu sueño niño, 
deseabas esculpir nubes
con formas audaces, únicas, 
y el cielo se convirtió 
en tu cómplice perfecto. 

Con paciencia y creatividad 
bellezas fuiste cincelando
y una vez concluidas ellas
su libertad aseguraste. 

Serás el escultor magnífico,
el escenógrafo sutil, perfecto,
cada vez que la mirada eleve 
sabré que un corazón magno
vistió al cielo. 


Viviana Laura Castagno Fuentes

ALMA ITINERANTE



Está observando la nada misma, 
o tal vez está atisbando el todo, 
nunca sabremos lo que encierra 
el corazón de una mujer que mira. 

Dile al mundo que está ansioso:
¿Qué verdad estás desentrañando, 
hacia dónde está viajando tu alma, 
qué horizontes la están aguardando?

Algo intuyo, ese libro en tus manos, 
es el itinerario meticulosamente planeado, 
posee los exactos lugares, la llegada, 
donde espera tu otra alma enamorada. 

Pensaste ingenuamente que disimulabas, 
no pudiste, hasta tu cuerpo expresó todo,
aunque estés muy taciturna esta tarde 
el mundo lo supo al fin, porque habló tu alma.


Viviana Laura Castagno Fuentes
                    

jueves, 10 de enero de 2019

ELLA Y SUS ESTRATEGIAS



La veían sonriendo siempre
con la mirada brillante
y creían que en su universo, 
el paraíso estaba omnipresente. 

Pero había que atisbar
hacia sus profundidades,
hacia sus espacios abisales, 
donde lágrimas cristalizadas moraban.

Las apariencias engañan,
son estratagemas, poseen la destreza
para dibujar sonrisas ficticias
justo allí, donde el dolor se aposenta.

Ella esperaba estar a solas
y en esa soledad se arrancaba 
los pesos y pesares del alma,
llorando mares de lágrimas 
que rompían sus corazas de cristales. 


Viviana Laura Castagno Fuentes 


                      

miércoles, 9 de enero de 2019

CUANDO HABLA LA MIRADA



Hay ojos y hay miradas,
con sus sutiles diferencias. 
Los ojos son las ventanas dilectas
que eligió el alma, la maestra,
por allí mira y se manifiesta. 

Y dice tanto, aun con su mutismo, 
a veces, un diálogo con palabras, 
no comunica con la idoneidad, 
con el don, que posee una mirada.

He visto un rostro bello, apacible, 
con ojos donde el cielo eligió quedarse
y allí estaba el alma instalada, 
habló mucho, sin decir palabra. 

Esos ojos comunicaban algo, 
habitaba el desasosiego en ellos
si hasta se dejaban ver heridas viejas
buscando a quién las suturara.

¿Será ese el argumento para que el cielo
se haya derramado dentro un día?
¿Será para que su transparencia
fuese una ventana nítida
para que hable, sin hablar, su alma?


Viviana Laura Castagno Fuentes 
          

martes, 8 de enero de 2019

EL OCASO DE UNA VIDA




En un rincón del jardín,
un otrora y elegante rosal,
añora sus tiempos de protagonismo
cuando sus delicadas rosas, eran reinas. 

Supo de tiempos halagüeños,
sus flores eran las más requeridas,
supieron ornar centros florales,
y ser la ofrenda especial
entre almas enamoradas.

Hoy yace solitario y entristecido,
en el recuerdo quedó aquel jardinero,
su amoroso cuidado era un halago,
era el incentivo para florecer el año entero.

Son las vicisitudes de la vida.

Cuando eras un rosal joven y lozano,
tus rosas eran las mutiladas,
hoy, con varias estaciones transitadas,
tu destino es el abandono y el olvido.

Pero la naturaleza compensa amigo,
de día te ilumina con su sol magnificente,
por las noches, con una tenue luz de luna,
y con gotas de rocío, acaricia tu cansado cuerpo.


Viviana Laura Castagno Fuentes

                      

lunes, 7 de enero de 2019

LA MEJOR TERAPIA



Escribir es sanación,
es ponerle alas al alma
es darle voz, hacerla visible,
y las palabras son las emisarias.

Escribir es una terapia
es la mejor medicina,
alivia pronto los síntomas
sin peligrosos
efectos secundarios.

Posee el don privilegiado
para acercar corazones
sensibles y candorosos,
pero también a los simuladores.

Esos que fingen ser más duros,
indiferentes e infranqueables
logra quitar la armazón,
los desnuda y los exhibe vulnerables.

Es cultivar con amor un jardín,
cada simiente sembrada,
dará a luz bellísimas flores
antes fueron palabras
y hoy lucen mimetizadas.

Es bucear en las profundidades
de un océano inexpugnable,
donde está el arcón de la paz,
que el afuera niega y desbarata.


Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 6 de enero de 2019

MENSAJE PARA MI MUERTE




Cuando la muerte decida venir a buscarme, no quiero estar dormida, sino bien despierta, con la mente abierta y ágil. 
Me gustaría esperar su llegada, sentada en un lugar a cielo abierto, que las estrellas y la luna, sean las testigos privilegiadas de nuestra charla previa.

Porque desearé tener un diálogo abierto y franco, hace décadas, desde el día en que al mundo vine, comenzó mi derrotero hacia ella; una realidad tangible e indiscutible, la mayor de las certezas, no sabemos nada sobre la vida, pero sí que algún día moriremos.

 ¡Y vaya que la muerte es tan inherente a nuestra vida!
 Aunque por prejuicios y temas de la cultura, en negar esta realidad nos empecinamos.

Será interesante contarle como ha sido el viaje apasionante que he realizado. 
Con la espontaneidad que me caracteriza, le hablaré con gran franqueza, no habrá mentiras, ni ambages y menos artilugios innecesarios. 

Hasta me gustaría, invitarla a degustar un café, para hacer más amable y entretenido el intercambio. 

Sabrá ella, que acumulé muchos agobios, que de cada uno de ellos me he hecho responsable absoluta y no existen culpables en el afuera, no existen. 
Sabrá también, que el adiós definitivo a mi Padre -antes- y a mi Madre hace muy poco, fueron los acontecimientos más dolorosos que he vivido, marcaron a fuego toda mi existencia y dejaron heridas incurables.

Sabrá también, que no hay arrepentimientos, todo lo vivido ha sido fuente inagotable de aprendizaje, porque de ello se trata el viaje. 
Fui integrante de una familia amorosa, cada quién cumplió sus roles generosamente y han sido artífices de la mujer del ahora. 

Si tuviese que escoger una etapa, la más plena, sería definitivamente mi maravillosa infancia, porque el candor que poseía, iluminó cada instante y embelleció con luces especiales esta gran travesía. 

Imagino, que así será nuestro diálogo, una vez concluido, tomaré sus manos y dejaré que ella guíe los tramos definitivos. 

Hasta siempre vida, muchísimas gracias por tanto, solo permíteme que solicite tus disculpas, mi único error, mi gran deuda habrá sido: no haber vivido con plenitud etapas pródigas, es una estación que pasé de largo, por miedos paralizada tal vez, cancelé goces tantos sin ser consciente por supuesto.

Traicioneros miedos que no paralizan al cuerpo, sino que asesinan al alma, tan incauta, tan inocente ella.
Vamos, estoy dispuesta ahora, amiga tienes las llaves que abrirán  otras puertas, para que definitivamente pueda viajar más libre y más ligera, pero ¿Hacia dónde amiga?


Viviana Laura Castagno Fuentes