SÍGUEME EN MI BLOG

domingo, 24 de febrero de 2019

¿NOS ACOSTUMBRAMOS?


Me acostumbré a todo
o a casi todo, diría.

A no escuchar tu voz 
mientras entonabas,
las canciones que sabías 
que a mi alma enmudecían.

Me acostumbré, aquel cielo
que mirábamos, no es el mismo,
hoy es distinto, es otro,
hasta tiene un sol extraño
y no es el nuestro te confieso.

Me acostumbré, la luna
tiene una luz diferente,
la que mirábamos
era nuestro faro,
la que hoy miro está triste, 
perdió su magia, está ausente.

Me acostumbré a casi todo,
pero, en un resquicio del alma,
aun espero, aun deseo
que se esfumen las distancias.

Me acostumbré, pero no me acostumbro.

Viviana Laura Castagno Fuentes

sábado, 23 de febrero de 2019

PERCIBE LA NIÑA



Elijo percibir al mundo,
con la mirada de mi niña eterna
porque ella no atisba la maldad,
sigue creyendo que las personas
son buenas por naturaleza
y que la vida las va mutando.

Y observa, intuye con gran sabiduría,
dónde reside la luz y dónde la sombra
y escoge siempre la vereda luminosa
para evitar los tropiezos.

Intenta comprender, que cada quién
es una galaxia entera con historias,
que esculpieron a su corazón
nutrieron a su alma, a veces con amor,
y otras con desamparo e indiferencia.

El mundo que mi niña mira, es su reflejo,
prefiere pensar que no hay malicia,
solo personas que entregan
lo que llevan dentro, no por egoístas,
sino porque la vida les privó
de lo que a otras, nos colmó con creces.

Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 20 de febrero de 2019

DESAFÍO EN SOLEDAD

 
Deseo ser una flor, una especial, 
pero no disfrutar como tantas otras, 
de la comodidad de un jardín,
que tiene a su hábitat preparado. 

Deseo ser una flor que medre 
en condiciones extremas, 
con la anuencia de la naturaleza,
que implique un desafío individual. 

No por soberbia, sino por curiosidad:
¿Cómo es florecer sobre una piedra, 
sin los pies empotrados en blanda tierra
y raíces lidiando con la resistencia?

Es un acto de osadía, de hidalguía nata, 
en la soledad absoluta, la piedra y la flor, 
ofreciendo una clase magistral, única,
de amor entregado a la superación. 

Sí, definitivamente, deseo ser esa flor, 
alegrar a una roca solitaria y gris, 
cuando mis pies en raíces devenidos,
desplieguen el instinto por sobrevivir. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 


                                    

martes, 19 de febrero de 2019

UN LIBRO


Sí, abrir un libro implica magia,
es emprender un viaje
apasionante, impredecible,
cuando la mente y el alma 
unificarse deciden.

Cuando se nos derrumbó la vida,
y nos deslizamos por una pendiente,
un libro logra con una frase justa 
detener nuestra caída y ponernos alas. 

Cuántas situaciones difíciles
logramos superar abriendo un libro,
los dolores y aflicciones se atenúan
y regresa la paz que creíamos perdida.

Si sabremos vida, era una adolescente,
tan vulnerable, tan incauta,
una depresión eclipsó mi mundo
y lo mantuvo a oscuras mucho tiempo.

Hasta que un libro, un preciado regalo,
cautivó a mi mente, turbó a mi corazón, 
despejó nubarrones amenazantes
y un cielo diáfano hizo su aparición.

Viviana Laura Castagno Fuentes
       

LOS CAMINOS DEL ENCUENTRO



Adoro a las personas genuinas,
esas que andan a hurtadillas
—es tan sublime la luz que irradian—
que no necesitan de las estridencias.

Adoro a quienes nos hacen sentir
que podemos desdibujar límites,  
y a quienes en otro lugar del mapa
están presentes, aun ausentes.

Hay personas que nos encienden
cuando otras nos apagan, 
son seres energéticos que esparcen
sus vibraciones positivas y nos curan. 

Adoro su humildad, su sinceridad, 
aun cuando la verdad nos duela, 
es mejor estar desnudos por verdades, 
que por hipocresías ataviados. 

Son seres que los caminos de la vida
se encargan de que los encontremos
y a nosotros nos cabe la responsabilidad 
de agradecer y devolver amor al universo. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 
                       

lunes, 18 de febrero de 2019

MUJER LAVANDERA


Mujer lavandera, la cachuera era tu casa, 
acuclillada sobre la alfombra de piedras
—un antojadizo regalo de la naturaleza—
las ropas de todo un pueblo lavabas.

El río brindaba sus transparentes aguas,
era el solidario amigo, el asistente 
de un trabajo que demandaba esfuerzo,
tenía la impronta del cuerpo y del alma. 

Mujer, si sabrá tu piel curtida y áspera
—sobre mediodías y tardes abrasadoras—
fue atesorando día a día en su memoria
las simientes de tus prematuras arrugas. 

Te he conocido mujer bravía y sabia 
aliviando el trabajo de tantas personas,
—eras el sustento en tu hogar prolífico—
donde los abrazos eran tu recompensa. 

Hoy, el pueblo decidió perpetuar tu oficio,
—estás dentro de la historia tan merecida—
pero entre nosotras quedó un secreto
en el río el enjuague mimetizabas
mientras en silencio tus lágrimas enjugabas. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 

                    

LA CASTA

  

A veces me pregunto:
¿Cuánto les importa a los políticos el bienestar de su Pueblo?

Cuando los vemos en sus campañas, son tan iguales y tan distintos, pero acaban haciendo oscuros contubernios a espaldas de los ciudadanos que en sus cargos los ungimos.

¿Aprenderán algún día que son nuestros empleados?

Los elegimos para que cumplan a rajatabla con todo lo prometido, pero se convierten en oscuros negociadores cuando deben aprobar "proyectos trascendentes para mejorar la calidad de vida de todos".

¿Son conscientes del desprestigio que sufren?

Porque convengamos subestiman a la inteligencia del ciudadano todo el tiempo, les dimos el poder con nuestros votos e imaginan que ese poder será eterno, craso error el de ellos.

No, señores políticos: los ciudadanos prestamos nuestra confianza, cuando la misma es defraudada con tanta mentira pergeñada, nosotros tenemos la potestad para decirles: ¡basta, hasta aquí llegaron!

El parlamento, debería ser la honorable cámara de diputados y senadores, pero lo convirtieron con tanta trampa e ingente montaña de mentiras - en un remedo-, en un lugar que nos produce vergüenza, porque lo construyeron para albergar hombres ilustres y hoy es un  ámbito que ampara la deshonestidad, los conciliábulos y la precariedad de tantas almas que no evolucionaron un ápice. 

Incumplen con sus deberes de funcionarios públicos, para acabar siendo ladrones de guantes blancos amparados en los fueros que les garantizan el continuar siendo impunes hasta su muerte. 

Pero todo tiene un final, llegará el día, cuando los ciudadanos decidan poner a su País en orden: ustedes "politiquillos indignos" acabarán rindiendo cuentas ante la justicia, que para todos llega.

Entonces, cuando otros ciudadanos intenten ocupar cargos y bancas parlamentarias, deberán llegar con otras actitudes, serán nuestros empleados y nosotros sus empleadores, seremos los férreos custodios del honor y la decencia.

Ese día llegará les aseguro, cuando cada ciudadano, sea también digno y honesto, comprenderá que quién roba es un ladrón, quién miente es inviable como funcionario  y quién viola la Constitución para adaptarla a sus ambiciones desmedidas, deberá tener a la cárcel como destino inevitable.

Solo es cuestión de que todos asumamos nuestras responsabilidades, los funcionarios y los ciudadanos que los elegimos.


Viviana Laura Castagno Fuentes