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sábado, 13 de abril de 2019

REENCUENTROS


Mientras la tarde
cede sutilmente su espacio
—a una noche en ciernes—
una paz indescifrable,
despliega su sutil manto. 

La vorágine, las urgencias,
mutan sus demandas,
entonces —calla la mente—
en una pausa acordada
—para despertar al alma—
que en silencio, aguarda.

¿Qué percibe ella
—me pregunto—
cuando de día está silente,
porque los ruidos la atribulan,
la dejan arrumbada, mustia,
en algún espacio inasible?

El día desbarata la templanza,
siembra confusión, desorden,
—y el alma ama revelarse—
cuando la calma 
se aposenta de nuevo
y de paz la inunda.

Bienvenida seas noche
con tu tenue luz de luna,
—hay tantos corazones ávidos—
esperando que los ilumines
mientras bríos vacuos,
—uno a uno—, menguas.

Cuando la oscuridad llega
otras energías fluyen,
—hay una luz que irradia el alma—
destellos especiales que se animan
a desplegar su don tan único
—cuando la intrépida mente—
 su intervención minimiza.


Viviana Laura Castagno Fuentes


jueves, 11 de abril de 2019

MI DESNUDEZ

 
¿Saben algo?, amo la escritura, 
soy de pocas palabras, 
más bien taciturna. 

Me permito fluir libremente, 
cada vez que mis manos,  
se convierten en instrumento 
y al compás de las letras se deslizan, 
para plasmar lo que dentro 
de mi alma, íntimamente se gesta. 

Comprendan, les estoy hablando, 
cuando estoy garabateando
alguna de mis poesías. 

Estoy desnudándome entera,
sin necesidad de mostrar nada,
porque en realidad, 
a quién desnudo sin cortapisas
es a mi alma genuina y prístina. 

Ella habla, yo solo escribo
lo que me dicta, es mi maestra, 
y soy su alumna, su servidora. 

Escribo por necesidad y amor, 
es una entrega tácita, 
cada letra, cada palabra, 
tiene implícita mi voz
-aunque no hable-. 

Viviana Laura Castagno Fuentes 


                        

domingo, 7 de abril de 2019

VIAJE HACIA LOS RECUERDOS


En algún espacio secreto
se albergan los recuerdos,
esa sutil e íntima biblioteca 
que atesora nuestras vivencias.

Ellos están callados,
pero cuando hablan, 
logran abrir hábilmente, 
puertas que estaban cerradas. 

Traen a nuestro presente, 
experiencias, aun vívidas, 
pero también a las viejas 
que creíamos olvidadas.

Los recuerdos son testimonios, 
se agigantan con los años, 
pueden contener el paraíso, 
o el averno, nosotros lo decidimos. 

Los recuerdos, son personas;
son etapas, es la niñez amorosa,
es el café que hacía mi padre,
es el cuidado, el amor de mi madre, 
son los juegos con mis hermanos. 

Es la biblioteca que guarda historias,
sentimientos, sabores, aromas
y lo más importante
-guarda a las personas-.

Los recuerdos nos sorprenden 
cuando más frágiles estamos,
para que en ellos abrevemos
y más dúctiles y sabios, regresemos.

Viviana Laura Castagno Fuentes

viernes, 5 de abril de 2019

EXTRAVIADOS



Eran almas tan disímiles, tan opuestas,
entre ambos, una pared se erigía día a día.
Si ella elegía la mar, por sus cánticos,
él escogía la montaña, por su aislamiento.

Ella sucumbía ante un libro,
amaba ingresar en sus páginas, 
allí regodearse, por interminables horas,
era su universo, su mundo perfecto.

Él no compartía, la lectura le aburría,
eran el sol y la luna, la noche y el día. 

Ella pintaba estrellas en su cielo, 
esbozaba una luna llena nívea,
él diseñaba sus obras futuristas;
ella continuaba y su luna ya alumbraba,
a él, horas de trabajo minucioso,
a dormir presurosamente, lo invitaban.

Los había unido el amor alguna vez, 
o tal vez se equivocaron
-era una ilusión solo-
porque el amor verdadero, 
no es amarse el uno al otro, 
sino amar juntos, las mismas cosas. 

Y la realidad inevitable habló,
eran dos desconocidos
y separarse para siempre
fue lo único en que coincidieron;
él seguiría haciendo lo que le deleitaba, 
ella, eligió partir hacia sus universos.

Porque, 
entre sus desencuentros mutuos, 
ambos, se perdieron definitivamente,
a sí mismos, en el azaroso viaje de la vida.

Viviana Laura Castagno Fuentes 

NADIE...

 


Nadie logra transitar ileso  
el camino, 
la vida se encarga 
de vapulearnos 
nos lesiona por fuera
y por dentro, 
son los grandes desafíos
a los que estamos expuestos
día a día, segundo a segundo. 

Nos obliga a desempeñar oficios,
que no estaban en nuestros proyectos. 

Un día nos convertimos  
en habilidosas costureras
debemos zurcir los agujeros 
que en lo profundo se generaron;
otras, somos enfermeras improvisadas, 
munidas de lo necesario
logramos suturar heridas infligidas.

De repente, mutamos de habilidad, 
somos techistas, albañiles, 
cuando las borrascas implacables, 
arrasan con lo que habíamos construido. 

Y todo aporta su enseñanza, 
somos tan frágiles, tan vulnerables, 
necesitamos siempre de otras manos, 
que en el viaje vamos encontrando. 

Ser humanos, humanizados, 
es llegar a la profunda comprensión, 
de que no debemos prejuzgar a nadie;
cada quién hace lo que puede, 
no existen recetas para minimizar daños, 
ellos son los pedagogos, nosotros, 
los educandos, que a aprender vinimos.

Viviana Laura Castagno Fuentes 

                            

jueves, 4 de abril de 2019

EL CIELO RESPONDE



Cuando la rutina inevitable
nos abruma y nos anula,
elijo mirar hacia el cielo
y allí encuentro la paz sublime, 
que en la tierra me secuestran. 

Es tan perfecto, tanta paz asila,
aquí abajo la humanidad deambula, 
somos nada, somos rehenes,
de casi todo, estamos frivolizados, 
a mandatos impuestos, sucumbiendo. 

Abajo hay confusión, vacíos,
hay demandas, materialismo,
arriba un sol que resplandece
y nosotros de él dependiendo
porque si apagara su luz
¿Qué solución propondría el hombre?

¿Llamaría a los ingenieros
o a los políticos tal vez
o sería más atinado
convocar a los electricistas?

Abajo no hay consciencia plena
de la supremacía e importancia 
de la naturaleza toda sin excepción,
si el hombre no comprende eso
está viajando por la vida anestesiado
porque a su alma ha olvidado.

Viviana Laura Castagno Fuentes 

martes, 2 de abril de 2019

Y DE REPENTE...



De repente, la vida
nos sorprende gratamente
y nos acerca a seres,
que tal vez, hacia nosotros
hace tiempo venían.

Es lo extraordinario,
son los imponderables
que los caminos ofrecen,
en nosotros está implícita,
la virtud para asir
la magia única que esparcen.

Porque son seres mágicos,
confieso que poseen
un alma que logra conectar
con nuestra alma prístina,
ellas desde las profundidades
estabas predestinadas
para ese reencuentro.

Seres especiales
que pueden leernos,
sí, nos leen, saben captar
nuestra esencia como nadie,
y en un instante
modifican nuestra vida
con su magnanimidad
y la mejoran para siempre.

Viviana Laura Castagno Fuentes