SÍGUEME EN MI BLOG

martes, 9 de febrero de 2021

PRESIDIO INVOLUNTARIO


Bastó un: —Hola Noemí—
para que su respuesta
viajara mimetizada
en un llanto agobiado
e invitara al silencio
como cómplice, como anuente, 
de unas lágrimas 
que preguntas —no necesitaban—.

Sabía ella los argumentos, 
intuí que eran un amasijo
que la vida fue sumando, 
la soledad la atosigaba
—esa que le fue impuesta—
por decisiones perversas
de una humanidad adormilada.

El alma sabe como nadie
percibir sus límites 
cuando las desazones colman, 
lloraba por el reencuentro 
—pero también por la ausencia—
y por tener una prisión involuntaria
que le arrebataba injustamente 
su libertad y su autonomía. 

—Hola Noemí—, y ella, 
—dueña de un estoicismo único—
se sumergió en ese mar 
que discurría muy dentro, 
para desalojar angustias viejas
y de las recién estrenadas
que en lágrimas incontenibles
ese día navegaron.

Viviana Laura Castagno Fuentes 

jueves, 4 de febrero de 2021

NAUFRAGIOS


Estoy perdida,
se quedó mi alma aquel día
en un recodo del camino,
sin mapa, ni salvaguarda
y en errabunda 
se ha convertido. 

Estoy perdida,
en un presente
por un pasado abducido, 
no logro percibir aún
si retorné o me he ido.

Estoy perdida,
solamente en la natura
encuentro las conexiones
que le otorgan cierto sustento
y aportan serenidad a mi vida.

Estoy perdida,
en un océano inasible
borrascas imprevistas
volatilizaron mi navío
y junto a él, también 
sucumbieron partes mías.

Viviana Laura Castagno Fuentes

lunes, 1 de febrero de 2021

LA ESTOLIDEZ HUMANA


Y deseo, 

que los seres humanos 

recuperemos la cordura, 

que cambiemos 

actitudes temerosas 

por temerarias

y que arranquemos de cuajo

los miedos inoculados. 


Y deseo, 

que observemos más 

a la natura, 

porque no hay mejor docente

en la vida

que una flor esparciendo 

su aroma, 

la mirada profunda 

y genuina de los animales

o un inefable crepúsculo estival

sumergiéndose 

en el río manso.


Y deseo, 

que cambiemos 

las ambiciones materiales

por los verdaderos valores,

esos que se guardan

en la profundidad

del alma

y que no cotizan en bolsa.


Y deseo, 

que la verdad toda 

reverbere con ínfulas, 

mientras la mentira fenece

y la humanidad

su sensatez recobra.


Y deseo

que el amor se imponga, 

justo allí

donde las soledades atizan, 

porque nos impusieron cepos 

a los sentimientos, 

hasta mutilaron los abrazos

en aras de una

nueva normalidad 

que de normal

no tiene nada. 


Y deseo... 


Viviana Laura Castagno Fuentes 

viernes, 8 de enero de 2021

MI ABUELA "LAURA"


¿Dónde andarás 
en estos días estivales
cuando los soles abrasadores 
la piel sin piedad laceran
y los ojos enceguecen?

¿Dónde estarás 
—me pregunto—
cuando las sombras 
de los paraísos
—aquel amparo seguro—
guardan aun vestigios 
de tu recuerdo?

Y confieso que te busco,
allí donde la tierra estoica
tiene sus heridas abiertas
porque se empecinó
el sol con ellas
y sus desgarros duelen.

Y hurgo en ese cielo plácido,
me pierdo en un mar de estrellas
busco la que es mi faro 
 —imagino que en ella— 
nos miramos ambas.

Tiempos estivales te despiertan
—aunque en mí jamás duermes—
traen consigo tus carcajadas
—el lugar más seguro del planeta—
donde a los sueños
todos juntos, despabilabas.

Viviana Laura Castagno Fuentes

domingo, 3 de enero de 2021

MIS DESEOS


Ya no soy aquella jovencita

—la que eligió partir— 

cuando la primavera 

a un hierático invierno

despedía.


Transcurrieron décadas varias,

—casi nada o demasiado—

todo depende 

de la perspectiva

o del cristal con que miremos.


Para mí fueron 

—los años exactos—

para emprender el proceso

de aprendizaje

que nos demanda

este viaje finito

al que denominamos vida.


Ya no soy aquella jovencita,

—imbuida de sueños tantos—

pero también de miedos

a los que debí sepultar

uno a uno 

mientras seguía caminando.


Hoy, cuando avizoro

que en mi hoja de ruta

—es exiguo lo inexplorado—

que lo ya recorrido,

solamente unos pocos deseos 

me amueblan, muy pocos,

y caben todos en mi mano cerrada.


Quiero esta paz del presente,

—necesito a pocas personas—

y de esas que no hacen ruido

ni cuando ingresan 

ni cuando con sigilo se marchan.


Quiero a mi naturaleza

dando lecciones diarias

de sabiduría incomparable;

—quiero a mi río único—

con sus playas sedientas

pero también 

cuando están desaparecidas

porque lluvias pertinaces

decidieron ahogarlas.


Quiero a mis glicinas

derramándose en cascadas

desde un muro derruido

—pretendiendo ser vides—

en fragantes racimos devenidas.


Quiero a mis amaneceres

cuando los zorzales despiertan,

—a mis cielos arrebolados—

incendiando los atardeceres

espectáculos cinematográficos, 

magnificencias naturales

que el universo obsequia.


Definitivamente

—ya no soy aquella jovencita—

sino una mujer que ansía

—lo más sencillo e importante—

lo que no se ostenta

porque son bienes 

que solamente el alma atesora

sin códigos de seguridad, ni claves.


Es la paz interior, 

—el amor anclado muy dentro—

es la verdad sin cortapisas

porque la mentira 

—es un desgaste innecesario—

compañeros todos

de este apasionante 

y pedagógico viaje

denominado vida.


Viviana Laura Castagno Fuentes


miércoles, 30 de diciembre de 2020

ADIÓS A UN GRAN DOCENTE



Y te digo adiós

año viejo,

con una mixtura imperfecta

entre sinsabores impuestos

y plenitudes muchas

que cambios radicales trajeron.


Y te digo adiós

año viejo,

así por adelantado

como deseando con vehemencia

tu partida inevitable

sin estériles reclamos

solamente con agradecimientos.


Y te digo adiós amigo,

has sido un paradigma

desnudaste a la humanidad

como nunca antes,

ella cedió ante el miedo

todas sus potestades

y se quedó esperando

una solución mágica la ignara.


Tal vez amigo, tu sucesor

sea portador de despertares

para tantas almas

que adormiladas viajan,

entregando sin hesitar

lo más valioso que poseen 

-la vida misma-

por temor a una muerte 

que vendrá de todos modos.


Y te digo adiós año viejo,

has sido un gran docente

pero debo admitir amigo

imbuida de una gran tristeza

que tus alumnos 

están casi todos reprobados.


Viviana Laura Castagno Fuentes

LO QUE ÉL NO SABE...


¿Llega adormilado el amor

cuando en nuestro ocaso aparece?

¿O no supimos percibir su presencia

cuando en nuestros amaneceres estuvo?


¿Fue un habilidoso jugador

idóneo para ocultarse

y propiciar la búsqueda,

pero cuando lo descubrimos

ni él, ni nosotros, prestos estábamos? 


¿Será que el amor espera

el momento exacto, puntual,

para llamar a la puerta

y con sigilo se queda aguardando?


Pero lo que no sabe el esquivo,

lo que ignora el escurridizo

cuando a jugar nos induce,

es que corre el riesgo certero

de no ser atendido

cuando a golpear nuestra puerta

un día no muy lejano, decida.


Viviana Laura Castagno Fuentes