SÍGUEME EN MI BLOG

sábado, 11 de mayo de 2024

EL HEREDERO

 


Cuando salió del café 
-donde cada tarde merendaba
desde hacía casi cuarenta años-
la primavera con su brisa amable
a caminar lo invitaba y aceptó,
era su estación preferida
y no deseaba desdeñar su gentileza.

Comenzó a transitar las calles estrechas
-por adoquines alfombradas- 
disfrutando de un espléndido crepúsculo
que de a poco, a la noche, su lugar cedería.

Cuando a su casa llegó, un imprevisto alteraría el acceso, 
las llaves que abrían la puerta no estaban en el bolsillo de su abrigo,
-aunque hurgó y hurgó-, la búsqueda fue infructuosa e
imaginó que en aquel café olvidadas quedaron. 

Tuvo que regresar otra vez,
la encargada seguramente las había guardado
-con la gentileza que la caracterizaba-
y seguramente ahí habían quedado por un descuido, nada más que eso. 

Pero, allí no estaban tampoco,
emprendió el regreso alterado,
aunque la amable encargada 
le sugirió que no se preocupara tanto.

Fue una sugerencia inoportuna,
-la preocupación ya estaba instalada-
era tan minucioso con todo,
no cabía la posibilidad de un extravío,
a él, estas nimiedades no le sucedían.

Llamó al amigo cerrajero,
quién sería portador 
de la solución deseada,
el hombre -munido de sus herramientas-
daría testimonio de sus habilidades,
pero la gran sorpresa lo dejó estupefacto:
a las llaves no las había olvidado en el viejo café,
-las había dejado adentro- cuando partió.

Indicios, síntomas inequívocos, 
que una luz de alarma activó.
Él, tan precavido, tan meticuloso,
no olvidaba nada, era la primera vez.

Supo, desde ese momento,
que su memoria comenzaba a declinar,
ese crepúsculo primaveral que amaba,
no era un espectáculo que estaba afuera solamente, 
se apoltronaba cómodamente adentro ahora. 

Era el heredero de la misma enfermedad
que tuvieron años atrás sus padres,
cuando la mente inevitablemente 
el laberíntico viaje hacia su ocaso emprende. 

Viviana Laura Castagno Fuentes

EL OSADO

 

Tengo un páramo

que atiza 

desde las profundidades.


Es un usurpador,

un impertinente

un osado sin límites.


Sabe muy bien,

invade un sitio íntimo

un espacio reservado.


Tengo un páramo

que se empecina 

en expulsar a un vergel,

y sabe que perderá 

ante las glamorosas glicinas.


Tengo un páramo,

un usufructuario irredento

un perdedor nato

que será desalojado 

por una primavera perpetua.


Viviana Laura Castagno Fuentes

miércoles, 8 de mayo de 2024

LA SEMPITERNA

 

Si de mí dependiese

haría un pacto íntimo, 

tal vez sea una osadía

o una injerencia inapropiada, 

pero juro, que lo intentaría.


Si de mí dependiese,

aun con el mundo en contra

establecería cambios drásticos,

serían sin preparación alguna

sucederían en cuestión de horas.


Si de mí dependiese,

las glicinas, los jazmines, 

las bellísimas camelias matizadas,

los vergeles, el cielo diáfano,

gozarían de una perpetuidad asegurada

porque habré pactado con la natura:

"la estancia de una primavera sempiterna".


Todo eso y mucho más también

-si de mí dependiese-.


Viviana Laura Castagno Fuentes

EL PACTO

 

Escucha amiga, escúchame,
es un diálogo a solas el nuestro,
-no hay nadie que pueda invadirnos-
por lo tanto, tengo una propuesta.

Cuando por mí vengas amiga
hazlo a hurtadillas, 
sabremos ambas
-porque no habrá testigos-
que será un pacto,
un secreto sellado.

Solamente solicitaré unas licencias,
abre todas las ventanas que encuentres,
deja entrar la luz del sol un rato
mientras me embriago con los aromas.

Cuando la natura se haya empotrado,
con sus ríos, sus árboles, sus avecillas,
cuando el cielo haya convocado
a sus estrellas y a su luna somnolienta.

Cuando en cada intersticio mío
jardines y vergeles hayan florecido,
entonces sí, libera a mi cuerpo amiga,
porque mi alma entera,
que es sabiduría prístina, innata,
-ella habrá partido antes-.

Viviana Laura Castagno Fuentes

martes, 7 de mayo de 2024

JUNTO A MÍ, DESPIERTAS


No logro olvidar
por un instante,
que la estancia de un otoño
recién estrenado y lluvioso
te ha traído para que recuerde
que jamás te has ido, es la mente 
la que olvida para menguar daños.

Y todo es un comienzo,
es como una rebeldía del alma
algo está manifestando
y tal vez, sea yo 
quién no comprende
lo que sí comprendió ella
hace mucho tiempo.

Estabas en un lugar privilegiado
no había intersticio habilitado
para que te escurrieras,
pero el alma con sus estrategias
ante mí, tu presencia aún ausente
ha despabilado y aquí estás ahora.

¿Qué hago, si por dentro estoy vacía,
si te has llevado todo y en desnudeces vivo?

Y digo otoño, pero cada estación te convoca,
mientras te imaginaba dormida
en un plácido universo donde los dolores
no existen o están volatilizados,
pero hoy, muy dentro de mí,
con o sin otoño has despertado 
como cada día, justo cuando despierto yo.


Viviana Laura Castagno Fuentes

MIS ESTRATAGEMAS


Y heme aquí,

intentando domeñar

a un río que llevo dentro

que intenta con vehemencia

convertirse en mar.


Y heme aquí,

suavizando las laderas

de imprudentes montañas

que en mi camino

osaron atravesarse.


Y heme aquí,

preparando un jardín

saturado de glicinas 

para exiliar a un páramo

que se cree un huésped.


Y heme aquí,

abriendo todos los cielos

convocando a las estrellas

y a la nívea luna también

-para apaciguar a la tristeza-.


Y heme aquí...


Viviana Laura Castagno Fuentes

POR TI

 

Cuando estoy a tu lado

se volatilizan las distancias

desaparecen las fronteras

no hay límites, no hay nada.


Cuando estoy a tu lado, 

el invierno se vuelve primavera

y reverberan con prestancia

los esplendores que segó el

verano. 


Cuando estoy a tu lado, 

mutan a principios los finales, 

y se reducen a suaves lomas

las imponentes montañas. 


Cuando estoy a tu lado, 

no existen los imposibles

nacen fuerzas insospechadas

que a los sueños despabilan.


Todo ello y mucho más 

porque estás a mi lado

con tu amor inconmensurable 

-que trascendió en estío-. 


Viviana Laura Castagno Fuentes